Review - análisis del adhesivo para impresoras 3D Dimafix

Sección: Materiales

Un nuevo producto ha salido recientemente a la venta como adhesivo para usar en impresoras 3D de tipo FFF. El 'dimafix' tiene la particularidad de modificar su poder de adhesión en función de la temperatura, de forma que a baja temperatura pierde su adherencia casi por completo, mientras que a temperaturas por encima de los 50 grados empieza a ofrecer cada vez mayor poder de adhesión.

La empresa que lo ha lanzado, Dima3D, nos ha enviado una muestra para poder realizar una 'mini-review' o analítica de producto para nuestros lectores.

En primera lugar, la empresa nos ha dado unas breves indicaciones para su uso que son bastante simples. El producto, que viene en spray, debe ser agitado antes de su uso. Nos recomiendan aplicar una sola pasada sobre la cama de la impresora 3D, ya sea en toda la superficie o solamente donde tengamos previsto hacer la impresión.

La limpieza de la base se realiza simplemente con agua, no necesita ningún tipo de disolvente.

Para las pruebas hemos utilizado un diseño de una pieza que tiende a tener mucho 'warping', es decir, que se levanten las esquinas o, como es este caso, las partes más delgadas de la pieza que están en contacto on la base. Nuestra pieza se trata de un pulpo, cuyos tentáculos son muy propensos a despegarse, el archivo lo hemos descargado de Thingiverse.

Impresión 3D con dimafix

Como material de fabricación usaremos ABS de tipo genérico, ya que es muy propenso al warping si la primera capa no queda bien adherida a la superficie de fabricación.

Hemos realizado cuatro pruebas, todas con la misma configuración globar y modificando la temperatura de la cama de la impresora 3D para ver el resultado que obtenemos con cada una.

De forma global, la altura de capa es de 0,3 mm, la temperatura del extrusor se ha fijado en 220 ºC, la velocidad de impresión ha sido de 60 mm/s y la base de fabricación usada es un vidrio. La impresora 3D es una Prusa i3 con boquilla de 0,4 mm y fusor tipo J-Head sin ventilador de capa.

· Primera prueba a 60 ºC

En primer lugar hemos hecho una prueba con la cama a 60 ºC, que es aproximadamente la temperatura a partir de la cual la adherencia podría empezar a considerarse fuerte.

Esta primera prueba ha sido fallida en la primera capa, pues se despegó durante el proceso de fabricación de ésta y no pudimos seguir con la impresión.

· Segunda prueba a 70 ºC

En un segundo intento, subimos la temperatura de la primera capa a 90 ºC y bajamos a 70 ºC para el resto del proceso.

En esta ocasión, la impresión ha ido bien hasta aproximadamente la sexta capa, cuando ha empezado a aparecer warping y se han despegado varios tentáculos.

· Tercera prueba a 80 ºC

Durante el tercer test, también iniciamos la primera capa a 90 ºC y a partir de la segunda bajamos a 80 ºC.

En esta prueba, la adhesión ha sido correcta y la pieza no se ha despegado, manteniéndose completamente adherida a la superficie.

· Cuarta prueba a 85 ºC

La última prueba ha sido a 85 ºC, y al igual que las anteriores, la primera capa se hizo a 90 ºC.

En esta ocasión, la adherencia ha sido completa sin el más mínimo atisbo de levantarse en ningún sitio.

Impresión 3D con dimafix

En cuanto a la otra característica, la de despegarse a baja temperatura, hemos comprobado como al descender la temperatura una vez terminada la impresión 3D, la pieza se va despegando poco a poco, se oyen unos leves crujidos y cuando ya estamos sobre los 40 ºC, la pieza prácticamente está suelta y casi resbala por el vidrio al tocarla

Conclusiones

Como conclusión principal, podemos afirmar que cumple su propósito de adherir la pieza a altas temperaturas y despegarse con facilidad al enfriarse.

En cuanto a información sobre el producto, hemos de indicar que echamos en falta una tabla con las temperaturas recomendadas para cada material de fabricación y superficie de impresión, pues sería de gran ayuda para los usuarios.

Como recomendación por parte de Imprimalia 3D, lo hemos encontrado realmente útil para hacer impresiones con ABS, pero no lo consideramos así para el caso de usar PLA, pues existen otros productos adhesivos y otras superficies de fabricación que permiten usar PLA sin necesidad de calentar la base.

En cuanto al precio de venta al público, está en algo menos de 10 euros. Teniendo en cuenta que cunde para unas 100 impresiones, tendríamos un coste unitario de unos 10 céntimos por cada impresión. No obstante, nosotros hemos realizado la prueba de reutilizar el adhesivo ya existente en la base, pues la pieza anterior apenas dejó huella,  para hacer otra impresión y hemos obtenido un resultado satisfactorio.

 

 

 

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