Premio médico para un dispositivo quirúrgico impreso en 3D

Redacción
Martes, 04 Junio 2019
Premio médico para un dispositivo quirúrgico impreso en 3D - impresoras 3D

La Sociedad Española de Cirugía Laparoscópica y Robótica (Secla) ha premiado en su congreso nacional celebrado a finales del mes pasado una intervención endoscópica del Hospital de Cabueñes.

El cirujano a cargo del proyecto, José Ignacio Rodríguez, colaboró con empresas del Parque Tecnológico para diseñar un dispositivo impreso en 3D que facilita la expansión del recto sin necesidad de inyectar CO2 en el paciente para "inflar" la zona y permitir que los médicos vean la zona dañada que deben extirpar.

Este dispositivo concreto, según explican desde el propio servicio médico, se realiza desde hace ya varios años en las denominadas cirugías endoscópicas transanales. "Es menos aparatoso porque con la técnica tradicional cada poco tiempo perdíamos visión", reconocen.

El equipo de Rodríguez, viendo el éxito de su idea, presentó el proyecto al congreso citado y se hizo con el premio a la mejor comunicación oral de todos los trabajos presentados.

La idea surgió después de que el cirujano del Hospital de Cabueñes José Ignacio Rodríguez García decidiera cruzar la carretera que separa el centro sanitario de la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI) y le planteara al profesor José Manuel Sierra la necesidad de diseñar un dispositivo para mejorar la cirugía del cáncer de recto en fase incipiente. Ocurrió en 2012 y tanto Sierra, docente del área de Ingeniería Mecánica, como el entonces becario Pablo Suárez empezaron a trabajar en el diseño.

La cirugía tradicional para retirar tumores rectales en estadio precoz consiste en inyectar CO2 hacia el recto (neumorrecto) para lograr un balón interno, una distensión, con el fin de que el médico pueda ver la víscera para cortarla con facilidad. Pero, además del sangrado, se produce un humo causado por el instrumental utilizado para detener la hemorragia. Por tanto, la imagen que obtiene el cirujano por laparoscopia, por visión artificial, se nubla y se ve obligado a aspirar y retirar ese humo, lo que hace que la pared rectal se contraiga, caiga sobre el instrumental y sea necesario volver a inyectar CO2. Además del inconveniente de repetir este proceso varias veces, en esta operación se utiliza anestesia general, cuando el recto, por carecer de terminaciones nerviosas, no duele y podría emplearse anestesia local.

Con estas premisas, Pablo Suárez empezó a trabajar en un dispositivo que, en vez de expandir el recto con CO2, pudiera hacerlo con medios mecánicos y permitiera tener la imagen siempre limpia y sin que la pared rectal colapsase.

Diseñó un instrumental de cinco varillas que se introduce recogidas en sí mismas y, una vez dentro, se activa un mecanismo con un solo giro para abrirlas de forma sincronizada. «El daño para el paciente es mínimo, la cirugía se hace en menos tiempo y la recuperación es más rápida. Además, permite realizar esta intervención con sedación local», explica. Pero hay más ventajas: en contra del instrumental que se utiliza ahora, el dispositivo es de bajo coste debido a que «se puede fabricar fácilmente con cualquier maquinaria básica de taller»; y permite hacer biopsias de ganglios linfáticos en la zona inferior del recto para prevenir este tipo de tumor.

 

Etiquetado como: cirugía, premio, recto, laparoscopia
Aplicación: Medicina
País: España