Convierten las cenizas de un museo en polvo para replicar por impresión 3D piezas destruidas en un incendio

Redacción
Lunes, 22 Abril 2019
Convierten las cenizas de un museo en polvo para replicar por impresión 3D  piezas destruidas en un incendio - impresoras 3D

La ciencia se nutre de experiencias en vivo. Como define el método de ensayo y error, es necesario que algo vaya mal antes de acertar. Y fue en una de esas experiencias, o mejor en una crisis de aquellas que no salen de la memoria, que científicos brasileños vieron una oportunidad que podría ayudar a reescribir parte de la historia perdida del país.

La crisis en cuestión fue el incendio del Museo Nacional de Río de Janeiro, ocurrido en septiembre de 2018, que transformó en polvo y cenizas 200 años de historia y uno de los más ricos acervos de antropología e historia natural de América Latina, con más de 20 millones de piezas.

Pero del polvo y de las cenizas de esa tragedia, que repercutió en todo el mundo, surgió un proyecto experimental que puede contribuir a la recuperación de parte del acervo tomografado antes del incendio. Los investigadores están añadiendo "restos" del Museo Nacional a resinas de impresoras 3D para recrear o restaurar piezas, según la BBC.

Desde finales de 2018 se "fabrica" con residuos de carbón y madera rescatada del museo lo que sigue siendo un fósil de cocodrilo prehistórico Mariliasuchus amarali , que vivió en Brasil por casi 70 millones de años, y shabit , un tipo de estatuilla funeraria egipcia que se colocaba junto a los cuerpos momificados del antiguo Egipto.

Pero el mayor desafío del grupo debe venir pronto: la impresión de la réplica del cráneo de Luzia, fósil humano más antiguo de Brasil, con detritos que antes tenían como destino la basura.

La idea partió de investigadores del propio Museo Nacional, gestionado por la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), con apoyo de equipos de la PUC-Rio y del Instituto Nacional de Tecnología (INT). Ellos elaboran pruebas para agregar materiales diferentes a las resinas utilizadas en impresoras 3D, equipos usados ​​en la fabricación de piezas distintas a partir de software propio.

Con autorización del Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (Iphan), responsable de la recuperación del edificio centenario que albergaba el museo, se recogieron ítems que serían descartados para análisis de equipos del Laboratorio de Procesamiento de Imagen Digital (Lapid), bajo la coordinación del proyecto, el investigador Sergio Alex Azevedo.

La idea sólo fue viable gracias a estudios previos conducidos por Lapid, ligado al Museo, hechos a lo largo de 15 años en sociedad con el investigador Jorge Lopes, de la PUC-Rio y del INT. Juntos, ellos tomografiaron cientos de artefactos de la colección principal del museo con el fin de preservar la memoria en caso de que algo provocara la pérdida del acervo, lo que se concretó el año pasado.

Fueron más de 300 tomografías, de fósiles de dinosaurios a momias egipcias. Con el escáner láser, fue posible observar el interior de sarcófagos y lo que contenían urnas funerarias de la cultura marajoara, sociedad indígena que vivió en la Amazonia hace más de mil años.

"La gente hizo la primera prueba para mostrar lo que era posible hacer, varias personas quedaron interesadas y encantadas por el simbolismo, es una tecnología que surgió de la basura y que puede dar un peso mayor en la recuperación del acervo del Museo Nacional, una posibilidad de incorporación de materiales "afirma Azevedo.

Antes de aplicar las cenizas en la producción de piezas, se agregaron carbón y madera quemada común a la resina para impresora 3D. Jorge Lopes explica que después de las primeras pruebas, quedó en evidencia que las piezas impresas  en 3D no se deshacen, lo que garantizaría el uso de esas sustancias poco usuales.

"Yo veía la lucha de los estudiantes trabajando en los escombros para salvar algo y pensaba si aquel polvo todo y aquella ceniza toda serviría para algo, eso tiene un atractivo muy interesante, genera una conectividad", explica. Según Lopes, las pruebas se están realizando con recursos propios.

De acuerdo con  Azevedo, la técnica abre posibilidades para la recuperación de fósiles, por ejemplo.

"En el caso de los dinosaurios, podría colocarse en la resina materiales de la roca donde esa pieza fue encontrada. Se pueden colocar más materiales que sean compatibles con la construcción, creando una copia 3D más fiel al original", explica.

Otras pruebas deberán ser realizadas por el equipo, que pretende reconstruir cerámicas marajoaras con lodo de la región de Marajó, y recuperar otros artefactos egipcios.

 

Etiquetado como: Brasil, museo, Cenizas, incendio, Río Janeiro
Aplicación: Arte y cultura
País: Brasil