La impresión 3D soluciona el problema de la dosis de fármacos

Redacción
Lunes, 24 Junio 2019
La impresión 3D soluciona el problema de la dosis de fármacos - impresoras 3D

En el Reino Unido, frente a los problemas de niños y adolescentes de ingerir correctamente sus dosis diarias de hormonas y medicamentos en general, hospitales y clínicas parecen haber avistado una luz en la impresión tridimensional para resolver el problema de los jóvenes organismos. 

Tomemos como ejemplo el caso del niño Joseph, de 13 años, que fue diagnosticado con artritis juvenil. Según su madre, Helen, era necesario que tomara esteroides desde muy temprano para tratar la enfermedad. El problema es que, a largo plazo, las píldoras de esteroides acaban por "adormecer" las glándulas suprarrenales, responsables de la fabricación natural de cortisol en el cuerpo humano. Resultado: como efecto colateral, Joseph se quedó sin producir su propio cortisol, una hormona importantísima para el sistema inmunológico.

Esto abrió el camino para un nuevo problema: tomando esteroides y perdiendo cortisol, Joseph tendría que reponer la hormona que su organismo había dejado de producir. Y la salida fue tomar nuevas píldoras hasta que las suprarrenales volvieran a producir cortisol naturalmente.

Si usted toma algún medicamento de uso continuo, probablemente ya tuvo que encontrarse con ajustes de dosificación para su organismo y recurrió a aquellos cortadores de pastillas. En el caso de Joseph, había un problema mayor: el laboratorio sólo producía comprimidos de 20 mg, y la dosis del niño era muy inferior a eso: de 0,4 mg a 0,8 mg al día. ¿Cómo cortar un comprimido de 20 mg en fracciones exactas con la dosis determinada para él?

Después de tratar de picotear comprimidos en milímetros (altamente desaconsejable debido a la oxidación ya la distribución de los fármacos dentro de cada píldora, que puede ser irregular y ofrecer una subdosación), madre e hijo descubrieron una nueva manera de resolver el problema: conversaron con Matthew Peak, director de investigaciones del Alder Hey Children's Hospital, en Liverpool, y vieron en la impresión en 3D la solución. Se abrían las puertas a un nuevo tipo de investigación que revolucionaría la industria de medicamentos.

En julio de 2018, después de que el caso clínico de Joseph y otros niños de Alder Hey mostraran la importancia de la dosificación correcta en organismos muy jóvenes, el equipo de investigación del hospital se convirtió en el primero del mundo en producir y administrar comprimidos impresos en 3D para los pacientes, como parte de una investigación.

Un grupo de 50 niños de 4 a 12 años sirvió como control: a ellos se les pidió que tomaran píldoras tradicionales (placebo) de 6, 8 y 10 mm - sólo para ayudar a guiar la noción de tamaño ideal de la píldora en estas edades. Increíblemente, la industria farmacéutica parecía no tener la mínima noción de tamaño ideal de comprimido para niños en cada grupo de edad.

La siguiente etapa de la investigación fue pedir a los niños que tomaran píldoras de placebo en tamaños "personalizados", impresas en 3D. Es importante resaltar que, por ser impresas, no poseen una superficie o formato tan agradable como el de pastillas o píldoras industrializadas. Sin embargo, el formato "rústico" de los medicamentos impresos no parece haber sido un problema para la ingesta, según los niños involucrados en las pruebas.

La investigación llevará dos años más hasta que el equipo responsable pueda calibrar las dosificaciones activas necesarias para cada niño de la clínica. La idea es conseguir tamaño, forma y dosificación ideales, y, quizá, hasta colores y sabores personalizados. Y la primera droga a ser probada será la hidrocortisona - la hormona de Joseph,  que ha dado dolor de cabeza a tantas familias a la hora de la administración.

Ya existe una impresora 3D orientada a medicamentos, responsable de producir un medicamento llamado Spritam (usado en el control de epilepsia), de Aprecia Pharmaceuticals, en Estados Unidos. El aparato contiene una impresora 3D tradicional, además de tecnologías propias de Aprecia, y el medicamento ya pasó por la FDA (órgano supervisor y regulador) en 2015 y se comercializa en los Estados Unidos.

Es importante recordar que no todos los remedios funcionan bien con este tipo de tecnología, pero hay ventajas a considerar: a pesar de la superficie más porosa de las píldoras, es posible calibrar la dosificación de acuerdo con cada paciente, cambiar el formato del comprimido y disolverlo más fácilmente en la boca.

Varios laboratorios ya exploran la idea de imprimir sus medicamentos, pero, aparentemente, la tecnología aún no puede competir con la industria tradicional. Para tener una noción, un laboratorio de GlaxoSmithKline consigue fabricar 1,6 comprimidos por minuto; en cambio, la impresora de Aprecia produce decenas o cientos de comprimidos ... al día.

Teniendo esto en cuenta, en un primer momento, que la impresión de píldoras puede comenzar dentro de centros de tratamiento y hospitales, no es una mala idea iniciar el proceso por ahí, aunque no sea tan rentable. Con el avance de las tecnologías, la esperanza es que esto se vuelva algo común en el día a día de tantos pacientes que luchan para ajustar sus dosis y estar seguros de que ingieren la cantidad correcta.

Categoría: Impresoras 3D
Aplicación: Medicina