Realidad aumentada + impresión 3D aplicada a la cirugía

Redacción
Viernes, 28 Diciembre 2018
Realidad aumentada + impresión 3D aplicada a la cirugía - impresoras 3D

El Hospital Gregorio Marañon, con sede en Madrid (España), ha presentado  un nuevo sistema que aúna por primera vez en la cirugía clínica la realidad aumentada y la impresión en tres dimensiones (3D).

La presentación, realizada ante los medios de comunicación, contó con la presencia del doctor Rubén Pérez Mañanes, cirujano ortopédico oncológico del Hospital Gregorio Marañón, y del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero.

Perez Mañanes fue uno de los líderes del equipo interdisciplinar de investigadores que ha llevado a cabo el proyecto colaborativo entre el Instituto de Investigación Sanitaria del propio hospital, la Universidad Carlos III de Madrid y la empresa madrileña 6DLAB.

Este nuevo sistema permite que los cirujanos puedan ver al momento a través de la realidad virtual las pruebas previas realizadas al paciente encima del propio cuerpo de éste.

Los médicos del Gregorio Marañón visualizan esta información virtual a través de unas gafas Hololens de impresión 3D personalizada, ya que resulta más práctico, aunque también podría emplearse este sistema a través de otros dispositivos, como podría ser un teléfono móvil.

"El campo visual de la gafa no nos obstaculiza para intervenir a los pacientes, ya que también sirve como gafa protectora ante salpicaduras", destacó Pérez Mañanes. Las gafas protectoras son un instrumento de uso habitual por parte de los cirujanos en la gran mayoría de intervenciones.

La información virtual que se proyecta en el paciente va desde pruebas radiológicas previas, a reconstrucciones en 3D de su patología o a la planificación que haya elaborado el equipo médico sobre la misma operación quirúrgica.

Lo novedoso en este sistema, que le hace pionero en todo el mundo, es que esta información se indica con precisión submilimétrica en la parte del cuerpo concreta donde el paciente tiene el tumor u otra patología o donde se le han realizado las pruebas previas.

Esto se consigue a través de unos marcadores diseñados previamente utilizando la impresión 3D que se utilizan para fijar las marcas en el cuerpo del paciente. Gracias a ello, la información queda fijada y sujeta en la parte concreta del cuerpo que se le indique.

Así, el cirujano puede moverse tranquilamente o puede cambiar de posición al enfermo mientras sigue viendo donde se encuentra exactamente el tumor o el punto concreto donde debe realizar la intervención, por ejemplo. La novedad de este sistema, por tanto, es que aporta muchísima precisión a las intervenciones. "En otros centros se hace algo parecido arrastrando manualmente los modelos de información que han elaborado, pero entonces pierden tiempo y la posición no es exacta", recordó el traumatólogo Pérez Mañanes.

Los doctores del Gregorio Marañón también han destacado que esta nueva utilidad permite ahorrar tiempo en las intervenciones quirúrgicas. "Ahora vemos los estudios previos como resonancias o TAC encima del paciente en 3D y no hace falta parar y que alguien del equipo los consulte en un ordenador", explicó Pérez Mañanes.

"La técnica quirúrgica no cambia, pero ganamos seguridad, confianza, precisión, minizamos los riesgos y acortamos el tiempo de las intervenciones", resumió el doctor en la presentación ante la prensa.

El hospital ya ha realizado una intervención con esta tecnología para extirpar un tumor en la pierna de una paciente, convirtiéndose en el primer en el mundo en crear esta combinación de tecnologías y llevarla a una cirugía real.

Igualmente, se está trabajando para que cualquier smartphone con soporte de realidad aumentada (la mayoría de los móviles de los últimos tres años ya la integran) pueda identificar el marcador integrado en la plantilla impresa en 3D y proyectar sobre ella la reconstrucción 3D en la pantalla del teléfono, lo que resultará muy útil de cara a universalizar la aplicación y poder emplearla en entornos de simulación o formación médica a muy bajo coste.

El desarrollo se ha llevado a cabo mediante el trabajo colaborativo del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón, con un equipo interdisciplinar de investigadores liderado por Rubén Pérez Mañanes y José Antonio Calvo (cirujanos ortopédicos oncológicos) y Javier Pascau, director de grado de Ingeniería Biomédica en la Universidad Carlos III de Madrid.

Aplicación: Medicina
País: España