Bioimpresión 3D contra la distrofia muscular

Redacción
Miércoles, 13 Diciembre 2017
Bioimpresión 3D contra la distrofia muscular - impresoras 3D

El Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) lanza en su décimo aniversario un nuevo programa con el que, mediante iniciativas de financiación colectiva, busca acelerar y llevar a la práctica clínica proyectos del ámbito de la salud que ya se encuentran en fase avanzada de investigación.

 

El proyecto denominado 'Músculo en un chip para combatir la Distrofia Muscular', con el que pretenden avanzar en el desarrollo un dispositivo de medicina personalizada para la distrofia muscular, ha sido el seleccionado este año para participar en la plataforma Giving Tuesday, donde permanecerá hasta finales de año 2017 abierto para donaciones.

 

La distrofia muscular miotónica, o enfermedad de Steinert, es una enfermedad incurable y hereditaria con una prevalencia en el mundo de uno por cada 8.000 nacimientos. A pesar de ser una enfermedad rara, constituye el tipo de distrofia muscular más común en adultos. Se trata de una enfermedad neuromuscular progresiva que se caracteriza por una por una reducción de la masa muscular, aunque también afecta a otros órganos: el corazón y el sistema nervisoso central, principalmente.

El dispositivo 'músculo en un chip', que tendrá un tamaño inferior al de una tarjeta de crédito, utilizará las propias células del paciente para estudiar la distrofia miotónica tipo 1 (DM1). Además de monitorizar la evolución de la enfermedad del paciente de forma personalizada, la plataforma también permitirá el estudio de diferentes fármacos o terapias en condiciones muy similares a las del cuerpo humano, ofreciendo una alternativa al uso de modelos animales.

Para la realización de este dispositivo, el Dr. Javier Ramón, investigador principal del grupo de Biosensores para Bioingeniería del IBEC, ha utilizado células de la piel de pacientes, los fibroblastos, las ha reprogramado, y ha fabricado con ellas el tejido muscular esquelético mediante bioimpresión 3D. Para conseguir que este tejido muscular sea funcional, ha aplicado un campo eléctrico estimulando su contracción, consiguiendo así, que el tejido sea capaz de expresar una serie de metabolitos que se pueden medir como, por ejemplo, las interleuquinas y citoquinas, proteinas clave en enfermedades raras y autoinmunes.

Una vez se obtiene tejido funcional se integra en un dispositivo, denominado biorreactor, donde al tejido le llegará, a través de unos canales de microfluídica, el medio que necesita para sobrevivir y los fármacos que se desean validar, también estará dotado de unos electrodos que aplicarán el campo eléctrico, y una serie de biosensores que medirán los metabolitos en tiempo real, proporcionando una serie de información esencial para el estudio de la enfermedad.

"Con este proyecto, tendremos la posibilidad de obtener, en un corto periodo de tiempo, un dispositivo (músculo en un chip) que nos permitirá valorar la eficacia de los fármacos relacionados con la distrofia muscular de manera personalizada, sin el uso de animales, mediante el cultivo de células musculares del propio paciente", comenta el Dr. Javier Ramón.

Con esta campaña de financiación colectiva el IBEC pretender recaudar los 25,000 € necesarios para llevar a cabo las últimas fases del proyecto: dotar al tejido muscular de biosensores, validar la plataforma y hacer pruebas con fármacos.

* Más información y donaciones: https://ibecbarcelona.org/fasterfuture17/es/

 

 

 

 

Aplicación: Medicina
País: España