Handicap International: la impresión 3D al servicio de los amputados

Redacción
Domingo, 31 Diciembre 2017
Handicap International: la impresión 3D al servicio de los amputados - impresoras 3D

Handicap International es una organización no gubernamental, reconocida en más de 60 países por su trayectoria en la prevención, apoyo y respaldo a las personas con discapacidad, víctimas de la violencia armada y de desastres.

Como Federación, está integrada por ocho asociaciones nacionales ubicadas en Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Luxemburgo, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos, las cuales se encargan de proveer recursos y dar a conocer las acciones y campañas al nivel mundial.

Sus actividades de desminado humanitario iniciaron en 1993 y actualmente desarrolla programas de Desminado Humanitario en escenarios de conflicto armado, violencia interna, posconflicto y reconstrucción como: Chad, Líbano, Libia, Iraq, Laos, Mali, Siria; Myanmar, y participó en el desminado que culminó de Mozambique. Adicionalmente, realiza Educación en el Riesgo por Minas en Afganistán, Niger, norte de Iraq y otros.

Así, es cotitular del Premio Nobel de la Paz 1997 por su acción determinante en la lucha contra las minas antipersonal y por ser cofundadora de la Campaña para la Prohibición de Minas Antipersonal (ICBL).

Ahora está desarrollando un novedoso proyecto que pone la tecnología, en este caso, la impresión 3D, al servicio de los amputados, ya que en muchos países de renta media y baja, sólo entre el 5 y el 15 por ciento de las personas que necesitan prótesis y otros aparatos que faciliten su día a día pueden conseguirlo, algo que se complica aún más en contextos de guerra.

En general, en estos países la producción de prótesis es escasa y no suelen ser de gran calidad, a lo que se viene a sumar la falta de personal especializado en la materia. Como consecuencia, las prótesis resultan prohibitivas para la mayoría de los bolsillos. Además, según la ONG, el hecho de que su calidad no sea óptima puede provocar el que la prótesis no encaje bien, ocasionando llagas, heridas por la presión y cansancio muscular.

Con este proyecto piloto, la ONG busca conseguir tres objetivos: aumentar la producción sin importar el contexto, abaratar los costes para quienes necesitan una prótesis y, lo que es más importante, que ésta además de cómoda ofrezca las mismas prestaciones y garantías que las prótesis ya existentes de otros materiales.

En concreto, entre enero y octubre de 2016, Handicap International probó el uso de tecnología de impresión 3D en prótesis transtibiales en Togo, Madagascar y Siria. Para ello, contó con el apoyo de ProsFit Technologies JSC2, una empresa con sede en Bulgaria que se encargó de los aspectos técnicos; Proteor SAS, una firma francesa que suministró los componentes necesarios; y el Departamento de Ingeniería Biomecánica de la Universidad de Strathclyde, en Escocia, que supervisó el estudio.

Según  Jérôme Canicave, protésico y experto en tecnología 3D en Handicap International, el ensayo clínico se realizó con 19 pacientes de amputación transtibial -a los que les falta de rodilla para abajo-- en Togo (6), Madagascar (8) y Siria (5), que fueron divididos de forma aleatoria en un grupo de ensayo y un grupo de control, que recibió una prótesis tradicional.

El procedimiento es sencillo. Mediante escáneres 3D pequeños, portátiles y ligeros se creó un molde digital del muñón del paciente y que podía adaptarse a las necesidades de éste. Una vez realizado el molde y ajustado en un ordenado en función de las necesidades del paciente, una impresora 3D en Europa se encargó de producir mediante miles de capas de plástico térmico el encaje (socket) de la prótesis, que debería de quedar "como anillo al dedo" al paciente, destaca Canicave. El encaje se acopla entonces a una prótesis y se envía al país de procedencia del usuario, aunque la idea es que en el futuro se imprima en el mismo.

Con ello, Handicap International ha conseguido demostrar que "la impresión 3D es una tecnología viable para fabricar encajes protésicos" y que los fabricados por ProsFit para este ensayo "cumplen con los estándares de rendimiento estructural de la industria". Además, añade el experto de la ONG, los pacientes han indicado que el encaje impreso es "más cómodo" y dado que hacen falta menos visitas para ajustarlo que uno tradicional, la adaptación al mismo es más rápida.

Otro de los beneficios de la impresión de los encajes mediante tecnología 3D es que se puede aumentar la productividad, lo que da al protésico la posibilidad de atender a más amputados y de ofrecerles una atención más personalizada, haciendo que estos participen en el proceso. "Dar a los usuarios la capacidad de expresar sus necesidades y participar en el proceso podría incrementar las tasas de adopción y uso" de prótesis, resalta Canicave.

Asimismo, se busca ahorrar tiempo. "Producir una prótesis transtibial usando tecnología 3D llevó 195 minutos de trabajo directo más 480 minutos para imprimir el encaje, lo que hace un total de 675 minutos", explica el protésico de Handicap International, mientras que en el caso de Togo el proceso que se lleva a cabo tradicionalmente lleva unos 1.400 minutos, más del doble, mientras que en Madagascar era de alrededor de 700.

Sin embargo, por el momento, como reconoce Canicave, la impresión 3D de los encajes para prótesis tiene una pega: el precio. En el caso de Togo, el coste de todo el proceso, teniendo en cuenta materiales, personal e infraestructuras necesarias superó los 2.500 dólares, frente a los 1.500 de una prótesis convencional. Dado que el precio "es demasiado alto", hay que encontrar soluciones que abaraten el coste de los componentes y también de la impresión, con equipos que cumplan los estándares de calidad pero sean más sencillos de usar y asequibles que los empleados en el proyecto piloto, precisa.

La jefa de la unidad de rehabilitación de Handicap International, Isabelle Urseau, también reconoce las limitaciones de este proyecto, en especial el hecho de que la muestra de sujetos "todavía es insuficiente para ser concluyente" en cuanto al aspecto clínico del uso de este tipo de prótesis.

No obstante, resalta, "la tecnología cumple con los estándares de resistencia y aguante" y el proceso permite "llegar a pacientes en zonas remotas o de conflicto", además de "reducir las infraestructuras, material y recursos humanos necesarios" si bien, reconoce Urseau, "los costes directos son demasiado altos para los países africanos de bajos ingresos".

Por ello, explica, en Handicap International están decididos a seguir investigando y probando con más pacientes. Por lo pronto, tienen en marcha un nuevo proyecto dotado con 700.000 euros y financiado por la agencia belga de cooperación para la "introducción de la tecnología digital y la impresión 3D en la fabricación de productos de ortopedia en África Occidental".

Este nuevo proyecto, IMP&ACTE 3D (IMPresión 3D & Acceso a la TElereadaptación), se llevará a cabo junto a ONG locales en Togo, Níger y Malí y una universidad belga y "nos permitirá observar la calidad del nuevo tratamiento remoto de 'telerehabilitación', aclara la responsable de Handicap. Además, está previsto realizar un estudio sobre el impacto social y la viabilidad económica del nuevo modelo de intervención.

Asimismo, entre los proyectos previstos por la ONG en los que la tecnología es un elemento clave, también figura otro para la reducción del coste del proceso de impresión en 3D que se realizará a gran escala en India, "con su gran potencial de innovación en nuevas tecnologías, y que podría extenderse a Nepal, precisa Urseau.

 

 

Categoría: Impresoras 3D
Aplicación: Discapacidad