El único coche Delange Type-S que queda en el mundo, salvado gracias a la impresión 3D

Redacción
Miércoles, 29 Marzo 2017
El único coche Delange Type-S que queda en el mundo, salvado gracias a la impresión 3D

El único coche de carreras Delange Type-S que queda en el mundo, concretamente en Australia, y que tiene 103 años de antigüedad, ha podido volver a circular gracias a que, según informa ABC y se hace eco Motorpasión, un ingeniero llamado Grant Cowie y experto en motores antiguos le ha creado uno nuevo con la ayuda de la impresión 3D.

Delage fue una firma de lujo de automóviles y coches de carreras fundada en 1905 por Louis Delage en Levallois-Perret, cerca de París. Durante la Primera Guerra Mundial, Delage produjo munición, pero fue justo después cuando su nombre se hizo un hueco en la historia del automóvil.

Comenzó su producción con un coche con motor monocilíndrico De Dion, y pronto sus modelos se ganaron una buena reputación por su estética y su potencial en las competiciones. Más tarde le siguió un 4 cilindros de 1460cc y 9hp, numerosos modelos de 12hp y un 6 cilindros de 2588cc, pero no fue hasta la posguerra cuando la producción de Delage se hizo realmente significativa. El primer coche realmente admirado de Delage fue el modelo “CO” de 1918, equipado con un motor de 6 cilindros, 4532cc y 20hp.

Louis, un fabricante e ingeniero pionero en el mundo de la automoción, compitió en el Grand Prix e Indianápolis, entre otras competiciones. Los años 20 fueron los más exitosos para su negocio, y triunfó con coches de turismo como el DI y el GL. A partir de ese momento se empezó a producir una larga y exitosa saga de coches de 6 cilindros como el “DM” 3174cc y el “DR” de 2516cc.

La Gran Depresión de 1930 hundió la producción y cinco años más tarde se vio obligado a liquidar la compañía. Fue el fabricante francés Delahaye el que la adquirió, dejando a Louis con una penosa pensión. Tras la Guerra, Delahaye anunció la aparición de un nuevo modelo Delage de 6 cilindros, pero el nombre fue desapareciendo progresivamente.

Con 60 años, sin recursos y con un divorcio a sus espaldas, ni siquiera podía permitirse un coche. Delage murió olvidado y arruinado a los 73 años en un suburbio de París.

El dueño australiano del último Delage Type-S, Stuart Murdoch, buscaba una solución para que el motor de 16 válvulas de su coche de 103 años de edad pudiera volver a rugir. Se la dio un ingeniero especializado en los motores de preguerra llamado Grant Cowie: imprimir el motor.

Cowie sabía que reproducir con el método tradicional el bloque del motor sería extremadamente caro y llevaría demasiado tiempo, así que usó la tecnología digital para clonarlo. Pero sería el mayor reto al que se había enfrentado. Usando poderosos láseres, el motor fue escaneado por dentro y por fuera, y en cuestión de días el trabajo de meses se llevó a cabo.

Los datos del escaneado fueron usados para reparar digitalmente el motor dañado en un ordenador; tras esto, a través de una impresora 3D se creó un molde de arena, el cual fue recubierto por una capa de hierro. Cowie lo remató de forma manual con sus herramientas, y cuando el motor estuvo instalado, respiró. "Creo que nunca antes se había hecho algo así en la restauración de ningún vehículo", informa ABC.

 

 

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Aplicación: Automoción, Industria