Impresión 3D de los dedos de una persona asesinada para desbloquear su teléfono

Redacción
Sábado, 23 Julio 2016
Impresión 3D de los dedos de una persona asesinada para desbloquear su teléfono

La Policía de Michigan, en Estados Unidos, ha pedido ayuda a un experto en biometría para intentar desbloquear el teléfono de una víctima de asesinato.

El profesor Anil Jain y a su doctoranda, Sunpreet Arora, de la Universidad Estatal de Michigan, han tenido acceso a un juego de huellas digitales que la Policía tenía de la víctima que, al parecer, ya estaba fichada. Con ellas Arora ha impreso modelos en 3D de todos los dedos del fallecido, para intentar utilizar el lector de huellas digitales del teléfono.

En este caso, la Policía no se ha encontrado con los problemas que tuvo el FBI con Apple al intentar que ésta desbloqueara el teléfono de Sayed Farook, el terrorista que en diciembre de 2015 cometió un atentado en California, en el que murieron 14 personas.

Esto es así porque al tratarse de una víctima, que además ha fallecido, no entra en juego la quinta enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que dice que nadie puede ser obligado a declarar en su contra. Pero el caso pone de nuevo sobre el tapete los límites de hasta dónde puede llegar la Policía y la Justicia para intentar solucionar un caso.

En el caso de Estados Unidos, los jueces distinguen entre una clave que el usuario tenga memorizada, que quedaría bajo la protección de la quinta enmienda, y otro tipo de pruebas físicas como sangre, ADN, o una huella, que no reciben esta protección.

Sin embargo, Bryan Choi, un investigador especializado en seguridad, ley y tecnología, dice que en el caso de los teléfonos móviles, en los que llevamos una parte tan grande de nuestras vidas, quizás sí habría que aplicar esta protección.

Volviendo al caso del teléfono que intentan desbloquear Jain y Arora, no sólo basta con imprimir en 3D los dedos de la víctima, algo relativamente sencillo. Es necesario, además, que éstos conduzcan electricidad, ya que los lectores de huellas se basan en el reconocimiento mediante los contactos eléctricos que establecen en el sensor.

Para esto, Arora los ha cubierto con una delgada capa de partículas metálicas y, aunque sigue haciendo pruebas, aún no ha conseguido desbloquear el teléfono en cuestión.

Pero, en cualquier caso, aunque consiga hacer funcionar el lector de huellas, lo más probable es que se encuentre con que va a ser necesaria la clave de desbloqueo del teléfono. La mayoría de las versiones actuales de los sistemas operativos de los móviles piden esta clave como medida adicional de seguridad si el móvil ha sido reiniciado o el lector de huellas no ha sido utilizado en algún tiempo.

El hecho de recurrir al profesor Jain es que éste ya inició un proyecto en el año 2014 para la creación de dedos artificiales que se podrían usar a modo de probetas para las pruebas de usabilidad de los lectores de huellas.

En cuanto a la tecnología de impresión 3D que usan, no ha trascendido, aunque a tenor de las características que Jain, Arora y dos colegas más presentaron hace unos años, donde se indica una resolución en el eje Z de 30 micras, hace pensar que utilizaron tecnologías de 'Material Jetting', comercialmente conocidas como Polyjet o Multijet, donde se usa un fotopolímero que es aplicado capa a capa por inyectores y curado al instante con luz ultravioleta.

Si finalmente consiguen desbloquear el teléfono de la víctima con la ayuda de Jain y Arora será, al parecer, la primera vez que se consiga algo parecido. Un logro para esclarecer un caso de asesinato pero también un paso más para dejar nuestra intimidad un poco más expuesta.

 

 

Aplicación: Tecnología