Mandíbula artificial impresa en 3D para un paciente con la cara destrozada por el cáncer

Redacción
Lunes, 04 Julio 2016
Mandíbula artificial impresa en 3D para un paciente con la cara destrozada por el cáncer

La vida de Shirley Anderson, un paciente de Indiana con el rostro horriblemente mutilado por los efectos del cáncer, ha experimentado un cambio radical gracias a la impresión 3D y a la labor de Travis Bellicchi, un médico residente en la Facultad de Odontología de la Universidad de Indiana (Estados Unidos), según publica The Telegraph.

Al señor Anderson le fue diagnosticado un cáncer en el año 1998, tras descubrírsele un bulto en la lengua.

Los médicos tuvieron que emplearse a fondo: fue sometido a una cirugía radical para eliminar los tejidos y huesos ya afectados, y a radioterapia.

El equipo de doctores, a la vista de la situación en que había quedado, le extirpó músculos del pecho para tratar de reconstruirle la mitad inferior de la cara, pero no tuvo éxito en el empeño.

El doctor Bellicchi también intentó hacerle una mandíbula artificial a base de arcilla, pero resultó demasiado grande y pesada y el paciente sólo podía utilizarla durante algunas horas al día.

Tras estos fracasos, Shirley Anderson parecía condenado a pasarse el resto de su vida a ocultar su rostro tras una máscara quirúrgica y a no ingerir nunca más alimentos sólidos.

Pero el doctor Bellicchi no se dio por vencido y siguió buscando una solución para el señor Anderson.

La halló en la impresión 3D como tecnología y en la silicona como materia prima.

Creó un molde del rostro del paciente y luego, mediante la impresión tridimensional, una mandíbular artificial a su medida.

A continuación, un equipo de artistas pintó la mandíbula, de peso liviano, con el color de la piel de Shirley Anderson.

Al ser la máscara impresa en 3D mucho más ligera, cómoda y transpirable, el señor Anderson puede utilizar la mandíbula artificial durante mucho más tiempo.

El método ya ha sido utilizado en otros seis pacientes con sufrimientos similares, incluyendo uno que recibió la réplica de una oreja en tan sólo seis semanas.

 

 

Aplicación: Medicina