Impresión 3D aplicada al hormigón

Redacción
Domingo, 03 Julio 2016
Impresión 3D aplicada al hormigón

La Fundación Prodintec, radicada en Asturias (España), está trabajando en el uso de robots para fabricar edificios mediante la tecnología 3D  aplicada al hormigón. Se trata de un proyecto en el que participan también Coprosa y el Grupo Masaveu.

El primer prototipo de Prodintec empezó imprimiendo en 3D piezas de hormigón, huecas, de 1,5 metros de largo y otros tantos de ancho. Después de lograrlo, ahora está tratando de "escalar esa tecnología", esto es, de imprimir piezas mayores, de hasta cinco metros cuadrados de superficie.

La idea es poder fabricar con hormigón, mediante grandes robots de impresión en 3D, un espacio del tamaño de una habitación de una sola vez. Llevar a un terreno estos robots y que vaya levantando la edificación, imprimiendo sus diferentes habitáculos, es el futuro de la construcción.

En esta línea, Prodintec se ha incorporado al proyecto b-home, en el que también participan la Fundación ITMA y Arcelor Mittal.

Impresión 3D aplicada al hormigón

Los promotores de este proyecto plantean una nueva forma de concebir la vivienda: un producto de alta calidad, cercano a la vanguardia constructiva, a la industria del automóvil, de la aeronáutica, que permita el crecimiento de la misma y que permita utilizar el espacio de manera mucho más dinámica, versátil y racional.

Viviendas con la más alta tecnología y un plazo de entrega inferior a cuatro meses [sin retrasos ni variaciones de presupuesto]. Viviendas crecientes, que ofrezcan al usuario la posibilidad de articular de modo sencillo, un futuro crecimiento en el espacio y en el tiempo, tanto en horizontal como en vertical. Así como los cambios de uso, dentro de la misma, con relativa facilidad.

b-home será una vivienda responsable con el medio, desde el momento de la construcción, que cumpla los más elevados requerimientos del Código Técnico de la Edificación, así como las nuevas exigencias de Eficiencia Energética.

Prodintec cuenta con más de una decena de ingenieros dedicados a los distintos desarrollos de tecnología de impresión en 3D que tiene en marcha. El centro tecnológico comenzó a trabajar en este campo en 2005, siete años antes de que se extendiera el uso de la impresión en 3D, en cuyo empleo práctico la industria aeroespacial, la automovilística y la del petróleo estuvieron a la vanguardia.

 

País: España