Microcoche fabricado en parte con impresoras en 3D

Redacción
Lunes, 25 Abril 2016
Microcoche fabricado en parte con impresoras en 3D

La empresa de hidrocarburos Shell ha desarrollado con la ayuda de impresoras 3D un prototipo de vehículo pequeño de tres plazas que consume 2,64 l/100 km con un motor de gasolina tres cilindros.

A lo largo de toda su vida útil puede llegar a ahorrar un 34 % del consumo de energía primaria, según la compañía anglo-holandesa.

Esto lo ha conseguido mediante el uso de tecnología punta y un proceso de “co-ingeniería” por el que la carrocería del vehículo, el diseño del motor y su lubricante han sido creados juntos.

En su diseño han trabajado Shell, Geo Technology y Gordon Murray Design.

Microcoche fabricado en parte con impresoras en 3D

De llegar a producirse en serie, se utilizaría alrededor de la mitad de la energía que se emplea para construir un coche familiar pequeño (disponible en el Reino Unido) o un SUV (todocamino).

Del lubricante que se ha diseñado para este coche la empresa destaca que permite una reducción del 5 % el gasto en combustible en comparación con las marcas estándar que hay en el mercado.

El prototipo de Shell fue sometido en un centro independiente del Reino Unido a varias pruebas para medir el consumo de combustible, en el que fue comparado con otros coches.

El resultado ha sido que el Shell Concept Car, según el ciclo NEDC, produce unas emisiones de CO2un 28 % inferiores a un coche de gasolina y un 32 % a un híbrido con su motor tres cilindros.

Microcoche fabricado en parte con impresoras en 3D

Para su construcción se ha empleado la plataforma iStreamâ de Gordon Murray Design. El Shell Concept Car representa, según los diseñadores, un replanteamiento radical en la manera en la que los coches están diseñados, desarrollados y producidos.

Combina tecnología de vanguardia de peso ligero -en la balanza este concepto se ha quedado en 550 kg- y está construido con materiales que requieren un bajo consumo de energía y de huella de CO2.

La experiencia de Gordon Murray en la Fórmula Uno se ha utilizado para desarrollar el coche, en particular en materia de resistencia a los impactos y ligereza. Para crear parte de sus componentes y acelerar su construcción se ha empleado la tecnología de impresión 3D.

Microcoche fabricado en parte con impresoras en 3D

Se ha empleado fibra de carbono reciclada para la estructura, lo que rebaja en una cuarta parte el precio de un coche de acero convencional. Además así el vehículo puede ser reciclado al final de su vida.

Mediante la aplicación Shell Drive el conductor recibe información en tiempo real en el móvil en la que se hace hincapié en que el consumo de combustible depende del comportamiento del conductor.

Exteriormente, la silueta del vehículo se caracteriza por ser alta y estrecha. En el interior, el conductor va en el centro y detrás se sitúan los otros dos pasajeros.

Shell quiere compartir en los “próximos meses” con los fabricantes de automóviles, académicos y otros expertos del sector los logros conseguidos con su prototipo.

 

Etiquetado como: coche, vehículo, Shell Concept Car
Aplicación: Automoción, Industria