Una bioimpresora 3D 'made in Spain'

Redacción
Martes, 16 Junio 2015
Una bioimpresora 3D 'made in Spain'

El socio fundador de las empresas granadinas (España) del sector de la impresión 3D BRECA Health Care y Regemat 3D, José Manuel Baena, ha declarado a El Mundo que esta última ha desarrollado una bioimpresora a un precio aproximado de 9.000 euros, cuando empresas internacionales comercializan máquinas similares por hasta 140.000. Esta cantidad asequible tiene por objeto que los laboratorios interesados puedan adquirirla y que así se democratice la investigación sobre la bioimpresión.

Regemat 3D es el proyecto de I+D+i de BRECA. Trata de desarrollar sistemas de fabricación 3D aplicados al campo de la medicina regenerativa y la reproducción de tejidos vivos mediante el uso de células madre, hidrogeles y productos combinados, monitorización por ultrasonidos, electro spinning, biorreactores e incubadoras de CO2 y estructuras de andamio o ‘scaffolds’.

Se constituyó oficialmente el 28 de abril de 2015 con un capital social de 3.000 euros, con José Manuel Baena Martínez como administrador único, sede social en el Parque Tecnológico de Armilla (Granada) y con el objeto social de diseño, fabricación, comercialización y distribución de productos y equipamiento para terapias avanzadas, bioimpresión, ingeniería tisular y medicina regenerativa, su reparación, mantenimientos posteriores y Servicios Generales de Investigación, Desarrollo e Innovación con terapias avanzadas.

Según ha expresado su fundador, Regemat 3D, que da soporte técnico a investigadores y empresas, es la primera compañía española dedicada a la bioimpresión de tejidos. El primer paso en este sentido lo han dado de la mano del Centro de Investigación Biomédica especializado en tratamientos celulares, y del investigador Juan Antonio Marchal, del departamento de Terapias Avanzadas, que trabaja en un proyecto para la regeneración de cartílago.

«Lo intentaron mediante la inyección de células, pero no les funcionaba, así que pensamos en cómo hacer un biopolímero degradable de forma aditiva. En 2014, avanzamos en algoritmos propios para imprimir biomateriales, creando la primera estación de bioimpresión con software y electrónica desarrollados específicamente para esta aplicación, que cuenta con una tecnología de hidrogeles cargados con células», ha declarado Baena a El Mundo.

«Con nuestra nueva start up queremos que se pase de la fase cultivos en 2D a 3D», señala. Para ello, colaboran en el proyecto la Universidad de Granada, el Hospital de la Paz de Madrid y el CSIC, así como con una empresa del sector farmacéutico.

«La primera versión está optimizada para le regeneración de cartílago, pero esperamos que pueda utilizarse también en un futuro para huesos, piel u órganos como el colon», afirma el fundador de Regemat 3D.

La tecnología que desarrolla la firma granadina busca un hueco en el mercado ofreciendo varias posibilidades. «Con ella, se podrá acelerar las fases preclínicas y clínicas de las investigaciones, así comoprobar fármacos en estos cartílagos elaborados mediante bioimpresión, y finalmente obtener nuevos tejidos», asegura.

«Los biomateriales son el futuro de la medicina regenerativa», insiste José Manuel Baena, que recalca que su empresa «no se dedica a bioimprimir tejidos, sino que ofrece la herramienta para que esto sea posible, con el objetivo final de ofertar todas las versiones para todos los tejidos y todas las aplicaciones clínicas posibles».

Por ahora, la bioimpresora de Regemat 3D imprime en varios biomateriales y a nivel de software está optimizada para la impresión de cartílagos, señala el empresario, que recuerda que el Centro de Investigación Biomédica ya cuenta con ella para sus trabajos.

«Existen otra veintena de empresas a nivel mundial que desarrollan productos similares al nuestro, pero nosotros somos los primeros españoles», dice con orgullo Baena.

Acaban de estrenar página web donde explican las posibilidades que ofrece su tecnología, que quieren poner a disposición de otros grupos de investigación que trabajen con otros tejidos, además del cartílago, para acelerar la llegada a la fase clínica de sus proyectos.

«Se abre un campo tremendo de posibilidades. Hay que ir poco a poco, porque existen evidencias científicas sobre la idoneidad de la bioimpresión, pero no es una cuestión que se resolverá de forma inmediata. Eso sí, con nuestra tecnología esperamos poder acelerar los avances médicos en esta área», asevera el fundador de Regemat 3D.

«Nosotros somos ingenieros. El desarrollo biológico tiene que venir de nuestros partners, de aquellos que quieran hacerse con nuestra bioimpresora para agilizar sus investigaciones».

Aplicación: Medicina
País: España