La impresora 3D de pasta podría comercializarse en dos años

Redacción
Miércoles, 24 Junio 2015
La impresora 3D de pasta podría comercializarse en dos años

Daniel Van der Liden, portavoz de TNO, centro holandés de investigación que colabora con la empresa italiana Barilla en el desarrollo de una impresora 3D alimentaria, ha declarado que en unos dos años podrían lanzarse al mercado impresoras tridimensionales capaces de imprimir pasta con formas y texturas que no se consiguen con las actuales máquinas industriales, si bien habrá que tener en cuenta que en muchos países las normas sobre producción y distribución de comida son muy rígidas, según se ha hecho eco El País.

Tal como ya conocen los lectores de imprimalia3D, la empresa italiana de pasta Barilla está inmersa en un proyecto de impresora 3D de alimentos

http://www.imprimalia3d.com/noticias/2014/12/22/003991/una-pasta-que-se-transforma-rosa-agua-hirviendo-gana-concurso

que permita obtener productos basados en la sémola de trigo con formas imposibles de conseguir actualmente.

De momento es solo un prototipo, pero dentro de poco la impresora podría ser un electrodoméstico más en las cocinas de las casas o de los restaurantes.

“El proyecto nació hace tres años, cuando empezamos a colaborar con TNO, un centro holandés de investigación aplicada a la industria que estaba llevando a cabo estudios sobre cómo sería la cocina del futuro”, explica Michela Petronio, vicepresidente del departamento de tecnología e I+D de Barilla.

“Hemos logrado una máquina que permite moldear pasta con formas inéditas, hacer que cada una de ellas pueda tener un ingrediente distinto... Los tiempos de producción quedan muy lejos de los de las maquinarias industriales actualmente en uso, pero la rapidez no era nuestro objetivo: lo que estábamos buscando es la posibilidad de personalizar los alimentos”, detalla Petronio.

 

La impresora funciona gracias a una de las tecnologías ya en uso, conocida como FDM. Consiste en sobreponer sutilísimas capas de pasta siguiendo el diseño enviado por un ordenador. “Normalmente, se aplica a la creación de objetos de plástico, pero a lo largo de los 25 años que llevamos trabajando sobre la impresión 3D hemos logrado trasladarla también a la comida”, aclara Daniël van der Linden, responsable del departamento de impresión 3D de comida de TNO, un centro en el que trabajan 3.500 empleados y que cuenta con una participación en su propiedad del Gobierno holandés.

Para seleccionar las formas de pasta que puede producir la impresora, Barilla se ha aliado con Thingarage, una start-up de Roma especializada en recaudar fondos para proyectos de diseño industrial, que ha organizado un concurso entre diseñadores de todo el mundo: “Hemos recibido 216 propuestas, una demostración de que la impresión 3D de comida tiene un futuro esperanzador. La producción de chocolate, por ejemplo, ha cosechado en los últimos años buenos resultados. El único problema sigue siendo la lentitud de las impresoras”, asegura Antonello Balestrieri, CEO de Thingarage.

Sobre el tipo de uso que se hará de esta nueva herramienta, sin embargo, las ideas aún no son tan claras: “Podría estar en la cocina de un restaurante, en un supermercado junto a un ordenador en el que escoger las diferentes formas antes de imprimirla, o tal vez hasta en una cocina particular”.

Mientras tanto, la responsable de I+D de Barilla ha probado la pasta 3D. La define como “una experiencia gastronómica de alto nivel”. Para cerrar el círculo y completar el plato, habrá que encontrar la manera de imprimir también la imprescindible salsa.

De momento, Barilla ya ha hecho una demostración en la Exposición Universal de Milán.

 

 

Más información sobre la labor de TNO en relación con la impresión 3D alimentaria en el siguiente enlace:

https://www.tno.nl/media/2217/3d_food_printing.pdf

 

 

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Aplicación: Gastronomía