Impresión 3D para visualizar previamente las tres nuevas fuentes de Versalles

Redacción
Domingo, 24 Mayo 2015
Impresión 3D para visualizar previamente las tres nuevas fuentes de Versalles

El escultor Jean-Michel Othoniel ha declarado que se valió de impresoras 3D para visualizar previamente las formas de las tres fuentes esculturales hechas de arabescos dorados y cristal de Murano que ha creado para el nuevo bosquecillo del Teatro de Agua en el palacio de Versalles (Francia), ya que su forma obligó a realizar un gran trabajo de ingeniería, especialmente por las curvas y las puertas falsas.

Se trata de la primera creación contemporánea permanente del esplendoroso palacio, situado en las afueras de París, que no olvida el espíritu del paisajista del rey, André Le Nôtre.

"Desde el principio quise retomar la idea del bosquecillo, tal como se hacía en la época de Luis XIV, un teatro lleno de verdor y agua", ha explicado por su parte  el paisajista Louis Benech, quien rediseñó el bosquecillo junto al escultor Jean-Michel Othoniel tras ganar un concurso internacional en el año 2012.

Constituido por una multitud de fuentes y con tres falsas perspectivas, el bosquecillo original cayó en desuso y fue prácticamente destruido en la época de Luis XVI.

En el siglo XIX se convirtió en un lugar de recreo para los niños y desde entonces estuvo inactivo.

Ahora, tras su reinauguración estará abierto al público todo el año.

Seguir los pasos del célebre jardinero real, que trabajó para Luis XIV desde 1645 hasta 1700, fue un gran reto para Louis Benech, quien no había trabajado jamás en Versalles.

También fue reto para Jean-Michel Othoniel, que no había colaborado nunca con un paisajista, ni había diseñado una fuente, pero sí había trabajado en jardines, principalmente en los de la Alhambra, en Granada (España).

"Quisimos hacer un jardín de meditación", dice Othoniel. Pero si el paisajista rindió homenaje al genial jardinero real, fue el mismo Rey Sol quien inspiró a Othoniel: "el jardín entero es la descripción de su poder", subrayó.

 

La impresionante obra de la arquitectura francesa del siglo XVII fue declarada hace 30 años Patrimonio Mundial de la Humanidad.En sus inicios fue un modesto palacio construido por Luis XIII para ir de caza. Sin embargo, Luis XIV escogerá este emplazamiento para construir el palacio que conocemos hoy en día, símbolo del absolutismo real y encarnación del arte clásico francés.

El lugar elegido para la construcción no tenía ninguna condición para la construcción de un palacio, su entorno carecía de belleza natural e incluso era un lugar insalubre; sobre todo carecía de agua corriente. Para la construcción del lago, las fuentes y los servicios reales, tuvieron que traer el agua por medio de acueductos, cuyo coste fue tan grande como el propio palacio.

El lugar fue descrito en aquella época como: “El lugar más triste del mundo, sin vistas, sin agua, sin árboles, sin tierra, porque todo lo que allí hay son pantanos o arenas movedizas…”.

Con su Galería de los Espejos, Grandes Aposentos del Rey, Museo de la Historia de Francia, a lo largo de los siglos, el Palacio de Versalles, sede del poder hasta 1789, se ha reinventado para convertirse en uno de los sitios más visitados del país.Y en ese 1789 perdió su papel de sede oficial del poder para convertirse en el Museo de la Historia de Francia, por deseo de Luis-Felipe, que subió al trono en 1830. Un gran número de salas del Palacio acogen entonces las nuevas colecciones que recrean los grandes acontecimientos de la historia de Francia, y no dejaron de enriquecerse hasta comienzos del siglo XX.

Luis XIV hizo un decreto para facilitar terrenos cercanos al palacio a los seguidores de la corte que eran de su agrado. Así se formó delante del palacio una ciudad importante con todos los servicios.

Para conocer cada detalle de Versalles, lo ideal es comenzar en el palacio, cuyo tamaño, el color dorado y la riqueza de los detalles en el interior son un imán que cada año atrae al menos a tres millones de turistas de todo el mundo.

Dentro, nadie puede perderse la Galería de los Espejos, un famoso salón construido con el objetivo de deslumbrar a los visitantes de la Corte. Lo que sigue son los jardines de André Le Nôtre, además de numerosos bosques entre los que destacan el bosque de las rocas, el de la fuente de Encelade, el bosque de Dômes y el de la Colonnade, entre otros.

Conforman Versalles tres palacios: Versalles, Gran Trianón y Pequeño Trianón, además de infinidad de edificios situados en la villa: grandes y pequeñas caballerizas, hotel de los pequeños placeres, sala de Juego de la Palma y el Gran Común, entre otros.

 

 

 

Aplicación: Arte y cultura