Juicio a la artista que hizo una réplica por impresión 3D de sus genitales

Redacción
Jueves, 16 Abril 2015
Juicio a la artista que hizo una réplica por impresión 3D de sus genitales

Tokyo, la capital de Japón, alberga el juicio con jurado contra Megumi Igarashi, de 43 años de edad, más conocida internacionalmente como "la artista de la vagina" por haber escaneado e impreso en 3D sus genitales y realizado copias de los mismos.

La Justicia japonesa la acusa de obscenidad por haber distribuido datos o ficheros que habrían permitido a cualquiera en posesión de una impresora 3D realizar una réplica de la vagina de esta mujer.

La escultora fue detenida por primera vez en julio de 2014 y, tras ser puesta en libertad, fue aprehendida nuevamente y acusada formalmente por las autoridades en diciembre con motivo de una exposición de su obra en Tokio.

Según la acusación, Igarashi llevó a cabo una campaña de micromecenazgo y envió a aquellos que realizaron aportaciones datos para imprimir una réplica en 3D de sus genitales y además exhibió en la exposición mencionada obras que reproducían una vagina.

Juicio a la artista que hizo una réplica por impresión 3D de sus genitales

El código penal japonés prohíbe la distribución o exhibición de materiales "obscenos", aunque no incluye una definición exacta de esta categoría.

En la práctica, las reproducciones de genitales humanos que aparecen en medios audiovisuales e impresos -por ejemplo, en la industria pornográfica- son censuradas para evitar problemas legales.

Juicio a la artista que hizo una réplica por impresión 3D de sus genitales

Megumi Igarashi admitió ante el jurado los hechos recogidos en la acusación pero negó la existencia de delito al insistir, como ya ha hecho cada vez que ha sido detenida, en que su trabajo "no tiene nada de obsceno".

Igarashi, que trabaja con el pseudónimo "Rokudenashi-ko" ("Chica mala"), siempre ha defendido que uno de los objetivos de su trabajo es "desafiar los tabúes" y "luchar contra la discriminación" sobre la sexualidad femenina en la sociedad japonesa.

Los abogados de Igarashi insistieron en que lo estipulado en el código penal nipón es inconstitucional porque supone una vulneración del discurso libre y también del derecho a la información.

El código japonés prevé una pena máxima de hasta dos años de prisión o una multa de hasta 2,5 millones de yenes (19.640 euros/20.900 dólares) por distribuir material obsceno.

Juicio a la artista que hizo una réplica por impresión 3D de sus genitales

Igarashi ha dicho en ocasiones anteriores que está dispuesta a llegar hasta el Tribunal Supremo de Japón para demostrar que sus actividades no constituyen delito.

El caso de Igarashi ha desatado la condena de colectivos culturales de distintas partes del mundo que lo consideran una grave violación de la libertad de expresión y también generó una campaña en el portal de peticiones públicas de Change.org que recolectó miles de firmas exigiendo su liberación y exculpación.

Aplicación: Arte y cultura