Violín revolucionario impreso en 3D

Redacción
Lunes, 13 Abril 2015
Violín revolucionario impreso en 3D

El profesor asociado de Arquitectura Eric Goldemberg y Verónica Zalcberg, del MONAD Studio, presentarán durante el 3D Print Design Show (Exposición de Diseños impresos en 3D), que se celebrará en Nueva York el 16 y 17 de abril de 2015, un violín revolucionario creado mediante impresión 3D.

Además de este violín, se presentarán en la exposición otros cuatro instrumentos musicales creados con la misma tecnología, entre ellos un violonchelo.

En el evento, que estará organizado por Meckleer Meclin y que se celebrará en el Centro de Convenciones Javits actuarán tres artistas que tocarán piezas con todos y cada uno de los instrumentos impresos en 3D, para asombro de los espectadores.

Como se puede apreciar en las imágenes, el violín de tan sólo dos cuerdas tiene un diseño futurista de una belleza especial y está diseñado a medida para poder extraer del mismo sonidos únicos.

Entre sus muchas particularidades destaca que su sonido es producido gracias a un fenómeno conocido como piezoelectricidad.

Violín revolucionario impreso en 3D

Según explica Rafael Barzanallana, cuando se someten a tensión mecánica materiales tales como cuarzo o ciertas cerámicas, se produce una señal eléctrica, la deformación del cristal causa una separación de cargas eléctricas dentro del compuesto, y en consecuencia la aparición de una diferencia de potencial que genera una corriente eléctrica.

La aplicación con la que estamos más familiarizados es probablemente cuando la presión de un dedo comprime un cristal piezoeléctrico y produce una tensión eléctrica que se descarga abruptamente como chispas. Por el mismo principio, cuando las cuerdas de este misterioso violín ( no se sabe su composición) son sometidas a presión, el instrumento produce una corriente eléctrica, que es amplificada y convertida en ondas de sonido a través de un altavoz.

Fue en 1880 cuando Pierre Curie (esposo de la famosa física Marie Curie) y su hermano Jacques descubrieron la piezoelectricidad. Plantearon teóricamente y verificaron experimentalmente este fenómeno físico en diferentes cristales tales como turmalina, topacio y cuarzo (que se utiliza para medir el tiempo en relojes). El efecto contrario - es decir, la capacidad de estos cristales para convertir la corriente eléctrica en una señal mecánica - se predijo teóricamente el año siguiente por el físico francés Gabriel Lippmann, efecto posteriormente verificado por los Curie.

Una de las primeras aplicaciones importantes fue el sonar, desarrollado por Paul Langevin durante la Primera Guerra Mundial. Actualmente se utilizan principalmente cerámicas sintéticas para la fabricación de sensores (para medir la presión de los neumáticos en los automóviles y en las toberas en la aeronáutica) o actuadores capaces de transformar una corriente eléctrica en acción mecánica (enfoque automático de cámaras, ventanas de coches eléctricos ...).

En acústica, la piezoelectricidad se utiliza para convertir las ondas sonoras en señales eléctricas (micrófonos, altavoces) y ahora para producir música. El primer violín de este tipo, el violín piezoeléctrico, podría dar lugar a una nueva generación de instrumentos según sus diseñadores, que afirman haber recibido peticiones de músicos que quieran desarrollar su prototipo personalizado.

 

 

 

 

Aplicación: Arte y cultura