Aplicación para conectar las impresoras 3D por Internet

Redacción
Viernes, 02 Enero 2015
Aplicación para conectar las impresoras 3D por Internet

Daniel Arroyo, un licenciado en Ingeniería Informática por la Universidad de Córdoba (España), es uno de los creadores de Astroprint, que él mismo ha calificado, en declaraciones a El Mundo, como el futurible sistema operativo de la impresión 3D.

Cuenta este diario que Daniel Arroyo cambió el frío de Finlandia por el calor de California de la mano de Nokia. Pero llegó un momento en que trabajar para la multinacional dejó de ser «divertido». «Yo veía cómo evolucionaba el mercado del 'smartphone' en Estados Unidos a través del iPhone, pero desde Europa no se entendía», recuerda este ingeniero informático.

Tras muchos momentos de «frustración», decidió dedicar sus últimos cinco años de trabajo a ahorrar con el propósito de lanzar su propia empresa. En 2011 dio el salto, pero no salió bien. «Me di cuenta de que necesitaba un perfil comercial», comenta. Y como el fracaso forma parte del emprendimiento, optó por aprender el máximo posible del mundo de la 'startup' desde dentro.

Durante un año y medio, Arroyo experimentó como empleado qué sucede en una compañía que acaba de nacer. Mientras tanto fue «plantando semillas» en el ecosistema innovador estadounidense. Buscaba un equipo para ser cofundador técnico. El rumor llegó hasta Drew Taylor y Joshua White. El flechazo fue inevitable. Juntos lanzaron en julio de 2013 el mercado de diseños para impresión 3D, 3Dagogo.

Pronto se hicieron populares. ¿El problema? Los usuarios sólo descargaban los bocetos gratuitos y resultaba muy difícil de monetizar. Pero no desistieron. Trabajando con esta tecnología descubrieron una necesidad sin cubrir y así lanzaron Astroprint, en San Diego, con la aspiran a convertirse en el «sistema operativo de la impresión 3D».

«Con una impresora 3D, no sólo es complicado crear, también lo es la propia acción de imprimir», explica Arroyo. Y es que esta opción es tan compleja que «acaba desanimando a muchas personas». Los usuarios tienen que aprender a utilizar programas de código abierto «hechos por y para ingenieros» con ajustes muy complicados de completar. Astroprint nace con el objetivo de facilitar este proceso. Para ello ofrece un hardware y un software.

La parte física de su tecnología se llama Astrobox. Las impresoras 3D no están conectadas a internet y sólo puede enviarse el diseño a través de un USB. Astrobox es un pequeño dispositivo que conecta a la máquina con internet a través de WiFi. La caja une la impresora 3D con el software de Astroprint.

Para empezar, la aplicación está en la nube. «No hay que instalarse nada», indica el confundador y CTO. El usuario sólo tiene que subir su diseño al 'site' de Astroprint e indicar el material que va utilizar, el modelo de su impresora y la calidad que desea. Y ya no tiene que preocuparse más. Los algoritmos desarrollados por la empresa se encargan de preparar «automáticamente» todos los ajustes. Además, todos los diseños se almacenan en la nube, de forma que el usuario puede mandarlos a imprimir desde su ordenador, teléfono o tableta.

Una de las funcionalidades que «más están gustando» entre los consumidores es la control ubicuo de la impresora. La impresión se puede alargar durante horas obligando al usuario a estar pendiente para interrumpir la impresión en caso de fallo y así evitar pérdidas de material. Con una simple webcam, la tecnología de Astroprint devuelve la libertad a la persona, ya que le permite «ver en su teléfono o tableta cómo avanza su impresión».

Antes de lanzar la tecnología al mercado, los socios quisieron probar el interés del público. Se decantaron por la plataforma de financiación colectiva por excelencia, Kickstarter. Cuadruplicaron sus expectativas. De los 10.000 dólares marcados como objetivo, recaudaron 40.314 dólares de 400 personas. «Nos sirvió para validar el mercado», afirma Arroyo. A partir de ahí, evolucionaron el prototipo hasta que a principios de noviembre de 2014 lanzaron AstroBox y abrieron su plataforma al público, que a día de hoy está creciendo al ritmo de 100 usuarios por semana.

La meta de Astroprint es aún más ambiciosa. «Pretendemos convertirnos en el sistema operativo de la impresión 3D», señala su CTO. «La mayoría de fabricantes son empresas pequeñas que están más enfocadas en el hardware», explica. Su idea es que acaben incorporando el software de Astroprint para la gestión de la impresión. También planean abrir una API que permita a los desarrolladores crear aplicaciones propias, como App Store.

Etiquetado como: Astroprint
Categoría: Software Internacional
Aplicación: Tecnología