Kikai Labs gana el concurso para suministrar impresoras 3D a Buenos Aires

Redacción
Jueves, 18 Diciembre 2014
Kikai Labs gana el concurso para suministrar impresoras 3D a Buenos Aires

Kikai Labs, principal fabricante de impresoras 3D de Argentina, ganó una licitación del Gobierno de la Ciudad y  entregará 25 unidades de la impresora 3D denominada M11, su más reciente modelo, con destino a diferentes colegios técnicos de CABA.

La M11 de tipo FDM (Fused Deposition Modelling o modelado por deposición fundida) es el primer modelo de la nueva línea Fabber. Está construida en chapa de metal y acero inoxidable, con una cubierta externa de aluminio, totalmente cerrada y con un gran volumen de impresión.

Es su modelo profesional. Es extremadamente sólida y precisa, cuenta con tecnología de auto-nivelación por medio de un sensor capacitivo industrial, electrónica de 32 bits, mecanismos de precisión con bolillas recirculantes y guías lineales de 12mm de diámetro.

Es sencilla de operar desde su pantalla táctil color de 3.2”. Por intermedio del display, el equipo puede ser utilizado sin la necesidad de estar conectado a un PC, aunque posee puerto USB, Ethernet y tarjeta de memoria SD. Su área de impresión es de 350 mm por 200 mm de base, por 320 mm de alto.

El equipo cuenta con filtro de carbón activado para eliminar olores y partículas del aire causado por ciertos plásticos. Marcelo Ruiz Camauër, socio fundador de la compañía, explicó que la impresión 3D es aplicable no sólo para materias técnicas, sino también para otras áreas educativas. Por ejemplo, en geografía y ciencias naturales, para el desarrollo de maquetas; en matemática, para la visualización de funciones y conceptos abstractos; en arquitectura,  para prototipos de objetos y mobiliario; o en historia, en la recreación de lugares o personajes históricos, entre otras posibilidades.

“En un contexto educativo, el uso de impresoras 3D significa darle herramientas a los docentes y estudiantes para hacer objetos físicos de manera lúdica, liberando sus ideas y energías”, aseguró Ruiz Camauër. “La teoría es necesaria, pero hacer es lo que realmente enseña. Con esta herramienta se podrán realizar proyectos integrativos de distintas disciplinas, reforzando el trabajo en equipo”, concluyó.

Aplicación: Educación