La artista que reprodujo su vagina por impresión 3D vuelve a ser detenida en Japón

Redacción
Jueves, 04 Diciembre 2014
La artista que reprodujo su vagina por impresión 3D vuelve a ser detenida en Japón

Megumi Igarashi, que adoptó como nombre artístico el de Rokudenashi-ko (que viene a significar algo así como "chica mala") pero que fue apodada por los medios de comunicación como "la artista de la vagina" porque tuvo la ocurrencia de imprimir en 3D sus órganos genitales y divulgar la reproducción por Internet

http://www.imprimalia3d.com/noticias/2014/07/14/002723/detenida-jap-n-dar-medidas-sus-genitales-una-impresi-n-3d

 

ha vuelto a ser detenida al cabo de cinco meses por la Policía de su país, Japón.

Igarashi, de 42 años de edad, ha sido detenida el miércoles 3 de diciembre de 2014 en el distrito tokiota de Setagaya junto a la propietaria de un "sex shop", Minori Watanabe, por ser ambas presuntamente responsables de distribuir "material obsceno", según publica el diario Asahi.

El establecimiento habría exhibido esculturas de yeso creadas por Igarashi y que reproducen su propia vagina, señalaron fuentes policiales al citado periódico. Las dos detenidas negaron los cargos y afirmaron que los genitales femeninos "no son obscenos", según la misma fuente.

La ilustradora y escultura saltó a la fama en julio cuando pasó una semana arrestada por haber enviado datos que servían para recrear sus genitales con una impresora 3D, lo que según las autoridades vulnera la ley japonesa, que prohíbe distribuir material "obsceno".

Artista de la vagina por impresión 3D

Su detención atrajo la atención de medios nacionales e internacionales, e incluso fue objeto de una petición a través de internet, en la que más de 21.000 personas reclamaron su liberación. Igarashi fue puesta en libertad bajo la condición de destruir los datos que había distribuido y las obras en las que reproduce su vagina.

Artista de la vagina

De ser declarada culpable tras su nuevo arresto, podría ser condenada a una pena de hasta dos años de prisión o multada con2,5 millones de yenes (18.235 euros), según los medios nipones. El código penal nipón prohíbe la distribución de materiales "obscenos", aunque no incluye una definición exacta de esta categoría. En la práctica, las reproducciones de genitales humanos que aparecen en medios audiovisuales e impresos-por ejemplo, en la industria pornográfica nipona- son censuradas para evitar problemas legales.

 

Aplicación: Tecnología