El de Monforte, primer ayuntamiento de España que se suma a la impresión 3D

Redacción
Domingo, 12 Octubre 2014
El de Monforte, primer ayuntamiento de España que se suma a la impresión 3D

El Ayuntamiento de Monforte de Lemos, con el apoyo de la Diputación Provincial de Lugo, se ha convertido en el primero de España en apostar decididamente por la impresión 3D al dotar a los centros educativos IES del municipio con una impresora 3D.

a tal efecto, el salón de actos del Centro do Viño da Ribeira Sacra se convirtió en un taller de montaje de impresoras tridimensionales. Profesores de los referidos centros, asesorados por expertos de la empresa BQ -que fabrica estas máquinas- trabajaron en el montaje de tres impresoras del modelo Prusa Hephestos a lo largo de toda una jornada. En el local se mostró además una impresora del modelo bqWitbox-, que quedará en poder del Ayuntamiento y, según indicó el gobierno municipal, será puesta a disposición de los ciudadanos.

Los dos modelos de impresora pueden cumplir las mismas funciones, según explicó Mario Martínez, director de la unidad de negocio de la empresa. Tanto una como otra utilizan el mismo extrusor, es decir, el dispositivo que da forma a las piezas reproducidas por la impresora. Se diferencian, por una parte, en que la bqWitbox está protegida por una carcasa, mientras que la Prusa Hephestos está abierta.

Y, por otro lado, la primera se vende ya totalmente montada, en tanto que el montaje del segundo modelo corre a cargo de quien adquiere la máquina. Martínez señaló que una persona sin experiencia previa tarda unas ocho horas en completar el proceso siguiendo el manual de instrucciones.

Ayuntamiento Monforte Lemos impresion 3D

Con la ayuda de los técnicos, los profesores de los institutos Río Cabe, Daviña Rey y A Pinguela precisaron en total unas seis horas. Antonio Relaño, José Imedio y Cristina Rastaille, responsables de los departamentos formativos de la empresa, se encargan de ayudarlos en la labor.

El material con que se reproducen las piezas es un plástico elaborado a base de maíz. Para colorearlas se emplean pigmentos no tóxicos, a fin de que las piezas no supongan ningún riesgo para los niños pequeños.

«El plástico puede ser duro como una piedra o fino como el papel de fumar, dependiendo de lo que queramos hacer», apuntó Martínez. Las piezas pueden tener una larga vida, ya que el periodo de biodegradabilidad de este material se estima en cerca de mil años. El tiempo que requiere la reproducción depende de la complejidad y el tamaño de cada pieza y de la densidad que se le dé al material.

Martínez destacó, por otro lado, el carácter novedoso de esta experiencia. «Que sepamos, es la primera vez en España que un ayuntamiento organiza algo así con el fin de ceder impresoras a los centros educativos y además poner una de ellas al alcance de los vecinos», afirmó.

Por su parte, desde el Ayuntamiento se indicó que con esta iniciativa el alcalde pretende que los jóvenes estudiantes del pueblo "se introduzcan en un mundo lleno de posibilidades, tanto a nivel formativo como de cara a su futuro en el mercado laboral".

Aplicación: Tecnología
País: España