Liberada la japonesa detenida por enviar imágenes de sus genitales para su impresión en 3D

Redacción
Sábado, 19 Julio 2014

La artista nipona Megumi Igarashi ha sido liberada tras permanecer una semana bajo arresto por enviar datos que servían para recrear sus genitales con una impresora 3D, lo que podía vulnerar la ley japonesa que prohíbe distribuir material "obsceno", informó  la agencia de noticias japonesa Kyodo.

"Ha sido una arresto injusto. No me creo que mis genitales sean obscenos", explicó Igarashi tras su liberación en declaraciones recogidas por Kyodo.

"Mi cuerpo es algo mío. No es aceptable que se determine su valor como algo "obsceno" sólo desde el punto de vista masculino", añadió.

La escultora e ilustradora de 42 años puso en marcha una iniciativa de "crowdfunding" en la red con objeto de recaudar fondos para construir un "kayak" en forma de aparato reproductor femenino, y hasta la fecha había conseguido un millón de yenes (7.295 euros/9.865 dólares) de unos 125 donantes, según la policía nipona.

Artista de la vagina impresión 3D

A los donantes, la artista, que trabaja bajo el alias de Rokudenashi-ko ("chica mala"), les enviaba datos digitales que permitirían reproducir sus genitales con una impresora en tres dimensiones.

La detención, así como sus proyectos, han atraído la atención de medios de todo el mundo en la última semana.

Más de 21.000 personas firmaron una petición a través de Internet (portal Change.org) para reclamar a las autoridades japonesas que liberaran a Igarashi, a la que los medios han terminado por bautizar como la "artista de la vagina".

Artista de la vagina impresión 3D

La legislación japonesa prohíbe la distribución de materiales "obscenos", lo que pese a no estar definido con exactitud obliga en la práctica a que las reproducciones de genitales humanos que aparezcan en medios audiovisuales e impresos (incluida la pornografía) sean censuradas.

Los abogados de Igarashi, que ha dedicado buena parte de sus proyectos a romper el tabú en torno a los genitales femeninos en la sociedad nipona, han afirmado que insistirá en su inocencia si al final se le imputa un delito por distribución de materiales "obscenos".

Artista de la vagina impresión 3D

De ser declarada culpable, podría ser condenada a una pena de hasta dos años de prisión o multada con 24.665 dólares, según los medios nipones.

Aplicación: Arte y cultura