Impresora 3D de alimentos para quienes no pueden masticar

Redacción
Lunes, 25 Agosto 2014

La empresa alemana Biozoon está coordinando un proyecto europeo de impresora 3D capaz de imprimir alimentos blandos con destino a personas con dificultades para la masticación, como las de la Tercera Edad, o que sufren disfagia, un problema que les causa una gran dificultad para poder ingerir comida e incluso dolores a la hora de alimentarse de una forma normal.

La compañía germana utiliza como materia prima cartuchos rellenos con vegetales licuados a partir de ingredientes frescos, más carne y productos ricos en hidratos de carbono hechos puré para su procesamiento por la impresora.

En lugar de ejecutar el proceso en las cocinas de residencias de ancianos, se ejecuta en una planta de impresión 3D en la ciudad holandesa de Nimega, y  a través de un código QR se sirve luego la comida en recipientes de plástico.

Según la directora del proyecto, Sandra Forstner, de momento tienen seis alimentos de referencia para su impresión en 3D: verduras (coliflor, guisantes), carne (pollo, cerdo), patatas y pasta. Y siguen investigando las posibilidades de impresión de otros productos alimenticios para ampliar el menú.

Forstner niega el uso de gelatina para dar forma a los platos porque no sirve a altas temperaturas y afirma que han probado una gran cantidad de texturizantes, tales como el agar-agar, hasta hallar una combinación adecuada que mantienen en secreto.

comida impredsión 3D

El material se imprime por capas sobre un plato especial que también se ha desarrollado en el proyecto. Para la impresión tridimensional es importante asegurarse de que las capas se fusionan sin solución de continuidad, para que sean lo suficientemente fuertes y los alimentos no se colapsen.

La impresora 3D está controlada mediante un software que permite programar, más o menos, todo tipo de formas. La materia prima lleva el sabor incorporado, con los aderezos y el método de texturización, por lo que la máquina no puede modificar el sabor, sólo la forma en que el alimento se sirve.

El principal objetivo del proyecto es satisfacer las necesidades de personas que sufren problemas de masticación y de deglución de alimentos normales, ya que la impresora 3D siempre proporcionará una textura suave, a diferencia de la comida normal. Estos platos impresos en 3D serán útiles no sólo para los ancianos, sino también para las personas más jóvenes que han sufrido un derrame cerebral o cáncer o un accidente que les haya provocado una disfagia.

La comida impresa en 3D sabe como la comida normal, ya que está hecha con ingredientes frescos y porque el sistema de texturización no altera el sabor. El concepto del poyecto es construir un centro de producción y de distribución, porque no tendría sentido instalarlo en residencias normales de ancianos, salvo que se trate de instituciones mucho mayores y con gran número de pacientes o usuarios, como un hospital de referencia.

comida impresion 3d

Se trata de un proyecto denominado Performance financiado por la Comisión Europea, en el que participan especialistas de catorce compañías diferentes radicadas en cinco países europeos (Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Austria e Italia) y que han aportado unos veinte empleados, de los que la tercera parte son científicos.

Las empresas europeas que participan en el consorcio Performance encargado de este proyecto son Biozoon (coordinadora), RTDS Group, Foodjet, Femto, Marfo, Denkstatt, Sanalogic, Alten-Wohn-Pflegeheim-Christkoning, Roth & Rau, Amer Karim, TNO, Danish Technological Institute. Más las universidades de Pisa y la Hochshule Welhenstephan-Triesdorf.

Aplicación: Gastronomía