La impresión 3D permite crear implantes y prótesis para nuestras mascotas

Jesús Caro
Miércoles, 27 Agosto 2014

Los animales domésticos también se van a poder beneficiar del auge de la impresión 3D en la medicina, desde implantes hasta prótesis, la impresora 3D será una instrumento habitual en las clínicas veterinarias.

Fusion Implants es una spin-off surgida de la Universidad de Liverpool para extender el uso de la impresión 3D y fundada en marzo de 2013. Se ha especializado en la creación mediante impresión tridimensional de implantes quirúrgicos para perros.

Ha desarrollado en particular un tratamiento para la rotura del ligamento cruzado craneal canino (CCL), un problema ortopédico muy común que puede causar dolor en la rodilla del animal y cojera.

La cirugía de la CCL implica la extracción de una porción de hueso de la tibia para la reconstrucción del ángulo de articulación de la rodilla, que se mantiene en su lugar gracias a un implante.

Ahora, Fusion Implants está utilizando la impresión 3D para la fabricación de implantes veterinarios de alto rendimiento a partir de titanio. Su tecnología propia permite la fabricación masiva de titanio poroso que estimula el hueso del animal para que crezca con el implante.

El nuevo dispositivo es el resultado de una colaboración entre las Escuelas de Ingenieros y de Veterinaria. Un portavoz de la compañía ha declarado que su objetivo es desarrollar la próxima generación de implantes para animales, especialmente de cadera y adaptados a razas específicas.

Implantes impresión 3D para perros

El perrito 'TurboRoo', un chihuahua que nació con un defecto que le impidió desarrollar sus dos patas delanteras, fue abandonado junto a una clínica veterinaria, donde una de sus empleadas, Ashley Looper acabó por adoptarlo.

El equipo de la clínica había intentado en varias ocasiones fabricar un carro que acoplado al cuerpo del chihuahua le mantenga en posición horizontal, mientras puede impulsarse con las patas traseras, algo que ya hemos visto en otras ocasiones, pero no acababa de tener la estabilidad necesaria.

Entonces, Mark Deadrick, ingeniero mecánico de la empresa 3Dyn con más de 20 años de experiencia en la industria automovilística y aeroespacial, se decidió a intentar diseñar un carro más sofisticado para TurboRoo.

Le enviaron fotografías de TurboRoo con las que Mark realizó las mediciones necesarias para modelar en 3D el carro que imprimió en una impresora 3D doméstica, la Makerbot Replicator. Le añadió unas ruedas de monopatín y envió el primer prototipo a la clínica. Hasta ahora, ha realizado tres versiones a los que les ha incluído algunas mejoras.

De momento TurboRoo se está acostumbrando a su nueva forma de caminar, pero parece que se adapta con rapidez.

TurboRoo un chihuahua con una prótesis por impresión 3D

En anteriores ocasiones ya hemos visto como la impresión 3D permite desarrollar productos de uso veterinario que salvan la vida a animales de otra forma deshauciados, como el pato Dudley que volvió a caminar con su pata protésica o Beauty, el águila calva que recibió un implante de pico.

Aplicación: Medicina