Esqueleto impreso en 3D del rey Ricardo III para su centro temático

Redacción
Lunes, 28 Julio 2014

Un esqueleto impreso en 3D que yace sobre un zócalo iluminado donde los visitantes podrán explorar por ellos mismos a través de un holograma las pistas que siguieron los arqueólogos para descubrir los restos del rey de Inglaterra Ricardo III, cuya muerte en el siglo XV inspiró uno de los dramas de Shakespeare, es el elemento central del centro temático dedicado a este monarca británico que ha sido inaugurado el pasado fin de semana  en el lugar de este hallazgo arqueológico.

Caballeros con armadura recibieron a los primeros visitantes de este museo, instalado en una escuela abandonada, junto al estacionamiento bajo el cual estaba enterrado el monarca, donde antiguamente existía un monasterio medieval.

El esqueleto original de Ricardo III es conservado lejos del público y será objeto de una nueva inhumación a principios de 2015 en la Catedral de Leicester, situada justo frente al museo.

La planta baja está dedicada a la historia de este rey controvertido, cuya muerte en la batalla de Bosworth en 1485 puso fin a 30 años de "guerra de las Dos Rosas", la querella por el trono entre las familias de York y de Lancaster.

Su reputación de tirano sanguinario se debe en buena parte a William Shakespeare, quien lo inmortalizó con los rasgos de un jorobado despiadado. Sin embargo, asociaciones de defensores de Ricardo III se esfuerzan desde hace tiempo por rehabilitar su memoria.

Cuenta 'La aventura de la historia', que fue el ultimo rey inglés en expirar  en un campo de batalla. Murió con las palabras “¡traición, traición, traición!” en los labios. El mismo que en su última carga derribó al espadachín más prestigioso del reino, John Cheney; y que, ya agotado, mató al portaestandarte de Enrique VII. Se quedó a las puertas de la gloria; a una espada de distancia de su odiado enemigo pereció bajo una lluvia de mandobles. Las crónicas galesas cuentan que el golpe del hacha de Sir Wylliam Gardynir fue tan terrible que el casco de Ricardo III  (1452-1485) se hundió en su real cráneo.

El esqueleto de este combativo monarca se halló bajo el aparcamiento del ayuntamiento de Leicester. Ya se tenía constancia de que sus restos reposaban bajo la iglesia franciscana de Greyfriars, demolida durante la Disolución de los Monasterios (1536), una medida que privó al catolicismo de sus heredades, que pasaron a la Iglesia Anglicana.

La osamenta presenta heridas contraídas en combate, y la calavera tiene una gran contusión perimortem en la nuca, la que según las crónicas le costó la vida. Se ha encontrado también una punta de flecha entre las vértebras.

Dos datos más corroboran la identidad del regio personaje: una escoliosis galopante en la columna vertebral, que hacía parecer su hombro derecho de mayor tamaño que el izquierdo, y el hecho de que está enterrado precisamente donde le ubicaban los documentos históricos.

Ricardo III impresión en 3D

Ricardo III ha llegado a nosotros como un ser amorfo, jorobado y cojo. Pero en realidad era un combatiente formidable que, como lugarteniente en las batallas de Barnet y Tewkesbury (1471), le ganó el trono a su hermano Eduardo IV. Los años de paz le convirtieron en el hombre más poderoso de Inglaterra, acumulando los cargos de Gobernador del Norte, Gran Chambelán, Condestable de Inglaterra y Lord Almirante.

Los restos medievales encontrados

“The King is dead, long live the King” suele decirse cuando fallece un monarca y se nombra a uno nuevo. Cuando murió Eduardo IV, la ambición de poder llevó a Ricardo a encerrar en la Torre de Londres a sus dos sobrinos, los siguientes en la línea de sucesión. Como Lord Protector les declaró ilegítimos, con la aquiescencia del Parlamento,  ejecutó al hermano de la reina por conspirar contra él. Nunca más se supo de los dos infantes recluidos, aunque en una remodelación de la Torre de Londres se encontraron los cuerpos de dos niños.

Parte de la nobleza incondicional del rey secuestrado, Eduardo V, se sublevó, apoyando a Enrique Tudor como candidato al trono de Inglaterra. La invasión desde Bretaña en 1483 fracasó, pero dos años después Enrique desembarcó con 5.000 hombres en la isla. Los dos ejércitos se vieron cara a cara en la batalla de Bosworth (1485), donde pereció Ricardo III. Su cuerpo desnudo fue expuesto en la Colegiata de la Anunciación de Nuestra Señora y después ahorcado.

Ricardo III impreso en 3D

Para algunos historiadores la intermitente Guerra de las Dos Rosas, entre los York y los Lancaster, tuvo su fin con la coronación de Ricardo III. Otros sostienen que fue la muerte de este lo que resolvió el conflicto. El vencedor, Enrique Tudor, pasaria a ser conocido como Enrique VII y su blasón aunaría la rosa blanca York con la roja Lancaster. Las Dos Rosas fue una guerra civil que ha inspirado literariamente desde a Shakespeare (famosa frase es “¡mi reino por un caballo!”) hasta a George R. Martin como modelo feudal para Juego de Tronos. 

Ahora, el Consejo y la Universidad de Leicester han abierto este centro temático en el sitio en el que fueron hallados los restos mortales del rey, para contar a los visitantes la historia de su vida, su muerte y las circunstancias del hallazgo del rey 'perdido'. Los trabajos fueron adjudicados al estudio MB, que estima que el centro de interpretación sobre Ricardo III podría atraer a 1,2 millones de visitas al año. De momento ya se ha creado un logotipo con la corona, la R de Ricardo y su número ordinal III.

Ricardo III impresión 3D

En el espectáculo multimedia pensado se recreará la batalla que le costó la vida. Los visitantes podrán asimismo buscar sobre el esqueleto impreso en 3D detalles cómo la herida punzante en la cabeza que le causó la muerte y también la herida de la pala causada durante el hallazgo arqueológico.

Ultimas investigaciones

El ‘jorobado y cruel’ personaje de Shakespeare Ricardo III, basado en el monarca del mismo nombre que reinó en Inglaterra en el siglo XV, padecía escoliosis –desviación o curvatura de la columna vertebral– pero sin llegar a tener la distintiva corcova o ‘chepa’.

Investigadores de la Universidad de Leicester (Reino Unido) han observado, mediante técnicas de representación 3D, la forma exacta de su columna vertebral. Los resultados han sido publicados en la revista The Lancet.

“Nuestro principal hallazgo ha sido reconstruir la naturaleza tridimensional de su escoliosis y entender cuál era su aspecto”, sostiene Jo Appleby, líder de la investigación en la universidad inglesa.

La visualización muestra cómo la espina dorsal del soberano tenía una curva hacia la derecha, y además, contaba con un grado de torsión, lo que explica la forma en ‘espiral’ de su columna. Por todo ello, los científicos creen que Ricardo III habría sido un hombre con el hombro derecho más alzado que el izquierdo y con un torso corto en relación con sus brazos y piernas.

Ricardo III

Con una impresora 3D han creado réplicas de polímero de cada vértebra, que juntas recrean la columna del soberano en vida
Sin embargo –añade el estudio–, disfrutaba de una curva ‘bien equilibrada’, por lo que su cabeza y cuello no se inclinaban. En consecuencia, su deformidad no habría sido tan visible para sus contemporáneos, sobre todo con la ropa o armadura adecuadas.

Además, su ángulo de Cobb –una medida utilizada para evaluar el grado de deformidad de la columna de los pacientes con escoliosis– era de 65-85 grados. Según los investigadores, actualmente se trata de una curvatura grande y muchos pacientes se someten a operaciones de cirugía para estabilizarla.

Las imágenes 3D también han evidenciado que su escoliosis habría empezado a desarrollarse durante sus últimos años de crecimiento. Ricardo III hubiera alcanzado los 173 cm –estatura media de la época medieval– sin la escoliosis, varios centímetros más que su medida real.

El trabajo tras las excavaciones

"El esqueleto se encontraba aplastado bajo tierra. Por eso, al principio tuvimos una idea general del aspecto lateral de la curva, pero éramos incapaces de precisar el aspecto en espiral de su condición”, señala Appleby.

Durante los análisis, la columna fue escaneada mediante una técnica llamada tomografía computarizada, gracias a la cual se reconstruyeron, mediante un modelo digital, imágenes 3D de cada uno de los huesos.

Ricardo III impresión 3D

Además, el equipo utilizó una impresora 3D para crear réplicas de polímero de cada vértebra. Estas fueron colocadas juntas para recrear la forma de la columna vertebral del soberano en vida.

La reproducción de polímero fue fotografiada desde 19 puntos diferentes, y las imágenes se unificaron digitalmente para crear el modelo 3D interactivo.

 

Aplicación: Arte y cultura