Schneider entrega su premio al proyecto de impresora 3D de Vigo

Redacción
Jueves, 20 Febrero 2014
Schneider - Impresión 3D

El Instituto Schneider Electric de Formación (ISEF) y el equipo de Industry de Schneider Electric han entregado el primer premio de la 1ª Competición MachineStruxure en Universidades. El equipo formado por el profesor Julio Garrido y el alumno Jaime Prado, del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidade de Vigo (España), resultó ganador del concurso, que se ha celebrado este año por primera vez con el objetivo de motivar a docentes y estudiantes del ámbito universitario a desarrollar nuevos proyectos innovadores beneficiándose de las ventajas que ofrece la plataforma MachineStruxure. 

Para participar en el concurso, los alumnos tenían que crear, con la ayuda del tutor del Proyecto Final de Grado, un prototipo teórico de máquina que integrase en su arquitectura como mínimo un controlador, una terminal de diálogo (HMI) y dos servomotores. El proyecto tenía que desarrollarse sobre la plataforma MachineStruxure de Schneider Electric, una aplicación de EcoStruxure diseñada específicamente para los fabricantes de maquinaria con el fin de crear máquinas más eficientes, productivas y fiables con un coste menor. Además, entre los requisitos para participar en el concurso, lo proyectos debían incluir las librerías de “Eficiencia Energética” de SoMachine, un software creado como complemento de MachineStruxure que permite desarrollar, configurar y realizar la puesta en marcha de una máquina desde un único entorno. El uso de SoMachine permite maximizar el rendimiento de la maquinaria durante toda su vida útil, logrando ahorros de hasta un 50% en el tiempo de diseño y montaje.

En esta primera edición de la competición, once universidades españolas presentaron sus proyectos, que se valoraron en función de la innovación tecnológica que representaban, el desarrollo e implementación de la solución más profesional, y el mayor ahorro en la inversión. El proyecto ganador ha sido “Diseño de una impresora 3D con parámetros industriales”, una propuesta integral que incluye el diseño mecánico, eléctrico y del software para una impresora de piezas de plástico PLA en tres dimensiones. El objetivo del proyecto es crear una máquina capaz de realizar piezas de gran tamaño sin defectos provocados por la propagación de errores de trayectorias y con un consumo de tiempo los más ajustado posible a las nuevas dimensiones. De esta manera, se pretende reducir la generación de piezas rechazadas y de piezas fabricadas para asistencia en las fases de recalibración. Además, la impresora 3D está concebida para permitir el cálculo exacto y automático del coste que supone la realización de cada pieza. 

"La idea es pasar de las impresoras 'low cost' a una impresora profesional", apuntan los ganadores. El alumno Jaime Prado aprovechó la ocasión para reconocer la oportunidad brindada por Schneider Electric y valoró "su implicación con el sector universitario, no sólo con el primer premio, sino porque este tipo de competiciones impulsa a los universitarios a mejorar y da la oportunidad de llevar a cabo un sueño que, seguramente sin el apoyo de una empresa, se quedaría en el papel."

Schneider impresoras 3D

En el evento de entrega del primer premio, Jordi Joan Arnó, VP de Industry de Schneider Electric, destacó el papel que la universidad tiene en el "camino a la economía real, que permitirá reindustrializar Europa después de la crisis derivada de la explosión de las burbujas inmobiliaria y financiera". En la misma línea, Salustiano Mato, Rector de la Universidade de Vigo, recordó que si Europa no quiere quedarse atrás debe apostar por la economía del conocimiento y que “para avanzar por este camino las universidades deben actuar como nexo de unión entre la investigación y la industria". Arnó recordó que, para recuperar el 15% del PIB que en la década de 1990 representaba el sector industrial, es necesario "fabricar productos competitivos a menor coste, pero con mayor calidad, y la forma de lograrlo es la automatización y la eficiencia energética", por lo que estas ramas de especialización están cobrando una mayor relevancia en la formación de los futuros ingenieros. 

Para escoger el proyecto ganador del concurso, el jurado valoró numerosos aspectos: desde la innovación que representa la solución presentada, hasta su viabilidad técnica y flexibilidad, pasando por el estudio e implementación de los elementos de seguridad seleccionados o la monitorización de su ahorro energético. Cada uno de los integrantes del equipo ganador recibió como premio un iPad y el centro, en este caso la Universidade de Vigo, podrá crear un Aula MachineStruxure para que los alumnos puedan conocer de cerca la plataforma y hacer prácticas. Para ello, la universidad recibirá hasta un máximo de 15.000 euros para la creación del aula y una ayuda económica de hasta 4.000 euros para la implementación de la impresora 3D.

Schneider impresoras 3D

El premio está dotado con 19.000 euros sobre el papel, pero puede suponer mayor inversión en la práctica. Por el lado docente, 15.000 euros han servido para dotar un aula del máster de Mecatrónica -en cuyo marco se desarrolló el proyecto- con ocho puestos de prácticas y diverso material. Los otros 4.000 euros se destinan a la construcción de la impresora 3D mejorada. Garrido prevé que el desarrollo de la máquina sea algo más costoso y explica que la multinacional se ha comprometido a sufragarlo. "No solo el diseño mecánico y eléctrico, sino todo el software, ya está esbozado", explica, por lo que esperan tener la primera versión antes del verano. "La idea es pasar de las impresoras low cost a una profesional" que, por un lado, permita hacer piezas de mayor calidad y, por otro, tenga la vista puesta en la comercialización al calcular los costes de forma exacta y automática, según ilustran sus creadores.

Con este concurso, Schneider Electric continúa avanzando en su propósito de fomentar la relación entre los centros de formación y las empresas. A través del Instituto Schneider Electric de Formación (ISEF), la compañía facilita desde hace más de 30 años una oferta formativa coherente con la tecnología y soluciones que el mercado demanda. El ISEF mantiene de forma histórica una importante relación con el entorno educativo. Prueba de ello son los numerosos convenios de colaboración con Universidades, Escuelas de negocio, Consejerías de Educación e Institutos de Formación Profesional, que representan un activo muy destacado para la empresa por el papel que representan los futuros profesionales del sector.

Aplicación: Tecnología
País: España