Más sobre el proyecto Daniel con impresoras 3D

Redacción
Lunes, 10 Febrero 2014

Los lectores de nuestro portal ya tuvieron noticia del denominado 'Proyecto Daniel' para fabricar sendas manos artificiales con impresoras 3D para el niño del mismo nombre, mutilado en una de tantas guerras en Africa. Ahora el diario El Mundo ha publicado un amplio reportaje sobre esta iniciativa, del que por su interés humano nos hacemos eco y por lo que significa del impacto que puede tener la impresión tridimensional para remediar la situación de personas con minusvalías. El reportaje lleva por título 'Brazo nuevo fotocopiado por 75 euros para Daniel', y reza así:

Desde el infierno de Sudán del Sur nos llega una lección. Acerca del poder de los medios para conseguir solidaridad. De compasión. Del buen uso de la tecnología... Una bomba le quitó los dos brazos a Daniel Omar, 14 años. Un niño que lo perdió todo en esa explosión. Aquella felicidad al lanzar piedras, al defenderse de los empujones de sus amigos. El porvenir. Su pobre fortuna no le alcanzaba apenas para comer. Menos para comprar unas carísimas prótesis.

Es más, éstas ni siquiera llegaban a su novísimo país, uno de los lugares más salvajes de la Tierra. Quizás su futuro era pedir limosna. «O dejarse morir para no ser una carga para su familia», pensaba. Hasta que Mick Ebeling, fundador de la empresa solidaria Not Impossible Labs [laboratorios de lo no imposible], leyó sobre su caso en la revista Time. Pensó en sus hijos. En la manera de ayudar. El método para dar algo de vitalidad al desafortunado. Devolverle un brazo. Del modo más barato, el más sencillo. Nació el Proyecto Daniel. Que, sin duda, cambiará la vida de miles de personas. Mick quería hacer una fotocopia del brazo de Daniel con impresoras de tres dimensiones de última generación. El porvenir.

Proyecto Daniel impresión 3D

Hace unos años fui invitado por Intel Corporation a Sillicon Valley (California). En una zona escondida vi a un investigador que hablaba de un invento que iba a «transformar el mundo». Eso decía de las impresoras en 3D, entonces -casi- aparatos de ciencia ficción. Se entusiasmaba acerca de sus «posibilidades infinitas». De lo más reseñable hasta ahora con esta creación, es que hace poco un inventor creó una pistola indetectable por los escáneres de los aviones. En un capítulo de la serie cómica The Bing Bang Theory se mofaban de cómo uno de sus mayores usos sería crear juguetes customizados. Ok. Maldad y vanalidades. 

Mick tiene sus oficinas en el estado norteamericano que gobernaba Schwarzenegger. Vio la luz con estas pretensiosas impresoras en alto relieve. Creyó que podía cambiar el destino de Daniel. Buscó la manera. A alguien que pudiera haber diseñado algo similar. Contactó médicos, ingenieros, ortopédicos de todo el mundo. Pidió ayuda. En ese devenir de sucesos, de buenas personas, descubrió otra iniciativa única. Conoció a Richard Van As, creador de Robohand, quien diseña dedos, manos y brazos robóticos para ser impresas en plástico resistente. Para que cada usuario pueda hacerlos gratis si puede contar con estos aparatos de altísima tecnología. Su idea nació porque, tras Richard perder sus dedos en un accidente, no encontró prótesis para pobres. Decidió hacer algo al respecto. Otro buen samaritano.

Proyecto Daniel e impresión 3D

Primer problema: la distancia entre Mick y Richard, entre la costa Oeste de EEUU y Sudáfrica. Pero el espíritu humano supera a veces esas nimiedades. La idea de Mick era recibir clases para fotocopiar brazos. Richard viajó a California. No fue suficiente. Mick tuvo que ir al taller de Richard a ver en persona cómo se fabricaban esas piezas para mutilados reales. Saber como calibrar los aparatos de acuerdo a la envergadura. Luego conseguir montarlo todo como un lego, con cables para movilizar los dedos de policarbonato. 

Siguiente fase, poder llevar las máquinas a Sudán del Sur. Sólo allí se alcanzaría el coste mínimo: 75 euros. Hubo que convencer a militares que solo se mueven al ritmo de los fajos de billetes, recorrer carreteras plagadas de francotiradores y, finalmente, conseguir que equipos valorados en decenas de miles de euros llegasen al corazón de las montañas de Nuba, donde viven Daniel y unos 70.000 refugiados. Lo que corresponde a atravesar una Guerra Civil.

El norteamericano llegó y conoció por fin a Daniel. Recordó el artículo donde se contaba la historia del niño de la guerra. Era así. «Un día brillante a principios de marzo, una bomba lanzada por su propio gobierno le voló las dos manos. "Yo estaba en El Dar, al cuidado de nuestras vacas", dice Daniel. "Escuché el sonido de un Antonov, así que me acosté. Entonces pude escuchar que había lanzado una bomba y que viene hacia mí. Me levanté de un salto, corrí detrás de un árbol y envolví mis brazos alrededor del tronco. La bomba cayó a pocos metros de distancia... Vi la sangre... Mis manos no estaban. Ni siquiera podía llorar. Me puse de pie. Comencé a caminar. Me caí"» [Alex Perry, Time, abril de 2012].

Proyecto Daniel impresoras 3D

El norteamericano instaló las dos máquinas. Con un ordenador portátil fue preparando las primeras impresiones que se realizaron siguiendo el diseño de Richard. Se perdió mucho plástico. Hubo que ajustar los engranajes varias veces. Pulir. Unir. Le habían enseñado bien. El primer brazo estuvo listo y se lo colocaron a Daniel. Uno de sus primeros actos con éste fue comer solo, tras dos años. «Cuando lo hizo, me sentí tan feliz como cuando mis hijos nacieron», ha declarado Mick. 

Ya ha regresado a su país, pero ha dejado el taller a un equipo de sudaneses del sur, entrenado por él. Los supervisa el cirujano Tom Catena, quien salvó a Daniel de morir desangrado. No quería que fuera un solo milagro. La idea era continuar. Cada semana terminan un brazo nuevo. Curioso. Antes eran monocromáticas. Ahora se mezclan con colores intensos, casi fluorescentes.

Proyecto Daniel e impresión 3D

Otro momento que atesoran es cuando Daniel coge una pelota con su brazo derecho y, al tensar los cables con lo que le queda del izquierdo, se la lanza a su salvador, quien apenas puede cazarla. Puro ingenio. El fabuloso poder de la solidaridad.

Más información en:

http://www.imprimalia3d.com/noticias/2014/01/09/001002/pr-tesis-100-d-lares-impresas-3d-v-ctimas-guerras

 

 

Aplicación: Discapacidad