Cajas de música personalizadas mediante impresión 3D

Redacción
Jueves, 16 Enero 2014

 Left Field Labs  es una empresa americana que lleva por lema 'Creamos experiencias digitales con resulgtados humanos' y que ha lanzado Music Drop, un  proyecto que permite a cualquier persona crear una caja musical personalizada mediante un sencillo editor en línea. El usuario elige, nota a nota, la melodía que se reproducirá y el color que tendrán las partes móviles. Después, la empresa imprime estas piezas mediante una impresora 3D y envía el producto de forma gratuita.

El objetivo de la firma no es comercializar este producto, sino demostrar "las posibilidades que las nuevas tecnologías, como la impresión 3D pueden traer a nuestras vidas diarias", según explica en su página de Facebook. Por este motivo crearon un experimento que permite que los usuarios experimenten por sí mismos lo que se puede conseguir con esta tecnología. En su página también hay una sección en la que se puede ver el proceso de impresión en tiempo real.

Para el usuario el proceso es muy simple: únicamente hay que entrar en su web y acceder al editor, que es una cuadrícula de 16 x 14 en la que la línea vertical indica la nota y la horizontal el momento en que se reproducirá. Una vez que se ha terminado la obra, sólo hay que seleccionar el color.

Sin embargo, para Left Field Labs supuso bastante más trabajo. Lo primero que tuvieron que hacer fue estudiar las cajas musicales tradicionales para conocer mejor su proceso de ensamblaje y saber dónde podía mejorar. Con la ayuda de los modelos de código abierto que encontraron en Thingverse.com pudieron crear un modelo en tres dimensiones del interior de Music Drop. En principio su idea era que todos los materiales fuesen impresos, pero descubrieron que era importante que el peine fuese metálico para conseguir un sonido auténtico.

Lo que sí facilitó la impresora fue el proceso de probar sus prototipos. De este modo rápidamente se dieron cuenta de que su diseño original afectaba al sonido y que el perno no podía aguantar la presión del peine metálico. La solución fue optar por un diseño similar al de un fonógrafo, en el que las notas se colocan en un disco que gira mediante un mecanismo muy simple.

El cuerpo de esta caja cumple una doble función: por un lado, protege y alberga todas las piezas; por otro, amplifica el sonido. Así pues, la siguiente fase de su proyecto fue encontrar un diseño que combinase estas características y que además fuese cómodo.

Una vez terminado el hardware, había que ponerse con el software que permitiese a los usuarios crear sus cajas musicales. La interfaz tenía que ser sencilla a simple vista, pero también por dentro. Su solución fue audio en HTML5, porque les permitía trabajar con él directamente en javascript, lo que hacía que la herramienta fuese rápida y ligera.

El último paso fue encontrar la forma de convertir las creaciones en planos para su impresora. WebGL fue la respuesta, pues podían alterar los planos de las piezas de forma automática y rear un archivo en cada caso.

De este modo, algo tan simple como hacer clic en una cuadrícula termina convertido en una caja musical con una forma peculiar. Eso sí, cada pieza tiene que ser ensamblada a mano.

Etiquetado como: cajas musicales, música