Vasos sanguíneos impresos en 3D a partir de células

Domingo, 16 Febrero 2014

Cyfuse Biomédica, una empresa de biotecnología que trabaja en el campo de la medicina regenerativa, y la Universidad japonesa de Saga, han desarrollado conjuntamente mediante técnicas de impresión 3D arterias, tomando como base células del paciente. Estas arterias impresas en 3D se pueden utilizar para procesos de diálisis y trasplantes en la cirugía de bypass de la arteria coronaria. Además, la Facultad de Medicina de la Universidad de Saga está evaluando su uso experimental en trasplantes a animales. Una vez que los ensayos clínicos sean completados, los investigadores confían en que esta tecnología pueda ser usada en terapias con humanos en 2018.

Durante el tratamiento de la diálisis, una gran cantidad de sangre es entregada a la máquina que actúa como un riñón artificial. Los vasos sanguíneos que son ampliamente utilizados están fabricados con resina, lo cual entraña en algunos casos el riesgo de infecciones bacterianas en vivo. Por el contrario, los vasos sanguíneos impresos en 3D utilizando para ello las propias células del paciente pueden facilitar su inmunización.

Con el fin de producir mediante impresión 3D el tejido vascular, el equipo de investigadores añade numerosas agujas de metal de 10 mm de longitud y 0,1 mm de diámetro. Mediante el ajuste de la cantidad y longitud de las agujas, los investigadores pueden cambiar el grosor de los vasos sanguíneos. El equipo ha impreso con éxito vasos de 2-3 mm de diámetro en el plazo de diez días utilizando este sistema de agrupación de agujas.

La tecnología está patentada ya en Japón, Estados Unidos, China y Singapur y los investigadores están solicitando patentes en otros países. Estados Unidos ha iniciado el desarrollo de técnicas similares. Si Japón acelera el ritmo de los ensayos, es probable que camine un paso por delante de los demás.

En abril del año 2012, Estados Unidos concedió la patente al doctor Koichi Nakayama, del equipo de investigación de la empresa Cyfuse Biomédica, por la invención del método que permite producir estructuras celulares tridimensionales tomando células vivas como base. Esta técnica permitirá a los investigadores el desarrollo de un amplio catálogo de productos celulares para la restauración de tejidos y órganos de forma segura y eficiente.