Piezas 3D para el coche supersónico Bloodhound

Redacción
Viernes, 01 Noviembre 2013

Graphite Additive Manufacturing, un suministrador de partes impresas en 3D para las aplicaciones más exigentes en automovilismo deportivo (es proveedor desde hace siete años del equipo Red Bull de Fórmula-1, cuyo piloto Sebastian Vettel lleva un cuatrienio proclamándose campeón del mundo), se ha convertido en patrocinador del proyecto Bloodhound.

Bloodhound será un coche supersónico que estás siendo diseñado para circular a mayor velocidad que el sonido, con cuatro ruedas y pilotado por un conductor. Si no fuera porque llevará ruedas podría vérsele como un avión o un cohete, por su capacidad para desplazarse a 1.600 Kms./hora.

Tendrá una forma estilizada, de aproximadamente 14 metros de longitud, con dos ruedas delanteras dentro de la carrocería/fuselaje  y dos traseras montadas externamente en el interior de sendos carenados. Pesará más de siete toneladas y sus motores tendrán más de 135.000 caballos de fuerza, esto es seis veces más potencia que todos los coches de Fórmula-1 juntos en una parrilla de salida.

Estos son algunos datos que dan idea de su velocidad:

-Recorre el equivalente a cuatro campos y medio de fútbol en un segundo.

-150 metros en un abrir y cerrar de ojos.

-Es más rápido que una bala disparada desde un Magnum 357

-Recorre su propia longitud en menos de 3 centésimas de segundo.

La fabricación de este híbrido entre vehículo y avión exige el uso de la tecnología más avanzada: la mitad delantera es un monocasco de fibra de carbono como la de un coche de carreras y la otra mitad está compuesta por un marco metálico y de paneles como un avión.

Graphite AM ha sido seleccionada específicamente para proporcionar mediante impresión tridimensional fibra de carbono reforzada mediante láser de sinterización selectivo piezas como conductos, tapas y soportes que se utilizarán como componentes finales en el coche/avión. Las piezas sinterizadas pueden resistir temperaturas de hasta 170 grados centígrados y obtenerse en unidades de hasta 400 mms.

La compañía británica sostiene que la fibra de carbono que suministra ofrece mejor relación de dureza/peso y de resistencia/peso que cualquier plástico impreso en 3D existente en el mercado. Este tipo de productos han sido el material elegido en los coches de Fórmula-1 desde hace años, por combinar propiedades mecánicas de baja densidad, alta rigidez y precisión sostenibles a temperaturas elevadas y con un coste relativamente ajustado: son soluciones ya probadas para ésta y muchas otras aplicaciones.

El coche supersónico Bloodhound será puesto a prueba en 2015 en Suráfrica para tratar de batir el récord mundial de velocidad.