Un dispositivo 3D puede suplir al oculista

Redacción
Sábado, 14 Diciembre 2013
Un dispositivo 3D puede suplir al oculista - impresoras 3D

Vitor Pamplona es un informático brasileño afincado en Estados Unidos que ha creado un dispositivo denominado Netra-G, fruto de una combinación de óptica y software y que fabricado mediante impresión 3D y acoplado a un Smartphone junto con unos binoculares ‘low cost’ permiten medir los errores de la refracción en los ojos. El Netra-G, de bajo coste, puede realizar la misma función que los autorrefactómetros, cuyo valor mínimo es de 3.700 euros.

El segundo rasgo singular de Netra-G es que, por su sencillez, puede ser utilizado prácticamente por cualquier persona, hasta un lego en la materia, cuando hasta ahora en algunos países sólo los oftalmólogos pueden chequear la visión y recetar las correspondientes gafas o lentillas.

Estas características abren unas perspectivas extraordinarias para la población de los países en vías de desarrollo . Vitor Pamplona afirma que la inspiración para desarrollar Netra-G le vino de la mala experiencia de los usuarios de los hospitales tradicionales, especialmente en el Tercer Mundo, y de los más de 2.000 millones de personas que sufren problemas de visión. Comenzó en diciembre de 2009 con Netra-G,  el citado clip de bajo costo para los teléfonos celulares para medir las condiciones de refracción. En 2010 desarrolló Catra, un dispositivo similar para medir las cataratas. En 2011 continuó con  pantallas a medida, un nuevo tipo de pantalla que compensa la condición de la visión del usuario, evitando la necesidad de gafas.

En el curso de estas innovaciones, ha generado varios documentos, patentes y subvenciones. En 2012 fundó EyeNetra, la compañía que está construyendo y comercializando Netra-G en todo el mundo. Ha colaborado con 29 equipos de investigación para extender su innovación a 14 países y se han probado los ojos de más de medio millar de personas sólo en los últimos meses.

Según Technology Review, Pamplona inventó el Netra cuando estudiaba en un laboratorio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE.U.) especializado en la fotografía computacional. Esa tecnología usa ordenadores para empujar los límites de la fotografía tradicional, por ejemplo con cámaras que ven detrás de las esquinas o que pueden enfocar a todas las distancias al mismo tiempo.

El prototipo que desarrolló para medir cómo de bien enfoca la luz el ojo, consiste en un visor que el usuario coloca contra la pantalla de un smartphone. Girando un dial, alinea líneas verdes y rojas. De la diferencia entre lo que ve y la situación real de las líneas, una aplicación calcula el error de enfoque de los ojos. Es como un termómetro para la visión.

Usando el dispositivo, una persona podría conocer su graduación y a continuación, desde la misma aplicación, encargar gafas de una tienda en línea. El precio de un examen y una nueva graduación pueden ir desde los 50 hasta los 150 dólares (de unos 37 a unos 112 euros). 

Tras conocer a Pamplona en una conferencia, Dominick Maino, un oculista de Chicago, escribió una columna en una revista de la industria explicando a sus compañeros de profesión que había llegado el momento "de tener un poco... de miedo".

Maino cree que Netra es capaz "de proporcionar una graduación correcta la mayoría de las veces". Pero un oculista -hay 40.000 en Estados Unidos- examina tu salud ocular en general y puede lidiar con los casos complejos. "Quiere poner mucho más poder en manos del individuo, algo que no está mal", afirma Maino sobre Pamplona. "Pero no puedes eliminar al médico de la ecuación. Conseguir unas gafas fantásticas implica mucho más que la medida objetiva de la refracción".

Por su parte, Ignacio Guerrero, secretario general de la Asociación Profesional de Oftalmólogos Españoles, matiza que la situación en Estados Unidos es diferente a la de España.

Aquí -afirma- el aspecto comercial de la gafa es exclusivo de los Ópticos y de sus tiendas de venta de gafas y lentillas.
 
El Oftalmólogo no cobra nada por graduar la vista, ni en la Seguridad Social ni en la medicina Privada, donde ese graduación es una parte más del estudio y revisión completa de la salud ocular de un paciente.
 

 

 

Aplicación: Medicina