Burritobot, la impresora 3D de tortillas

Redacción
Sábado, 07 Diciembre 2013

Marko Manríquez era un estudiante que eligió como proyecto de investigación de Telecomunicaciones Interactivas para graduarse en la Universidad de Nueva York el diseño de una impresora 3D que le permitiera imprimir una comida en pocos minutos, especialmente las tortillas de harina de trigo enrolladas y rellenas de carne, frijoles o queso y que en Hispanoamérica son conocidas como ‘burritos’, de ahí que bautizara su invento como el Burritobot, el ideal de la fusión entre la gastronomía y la fabricación digital.

Si Manríquez diseñó el Burritobot fue por sus inquietudes previas en relación con la comida y los efectos que la alimentación rápida tiene sobre el medio ambiente y la sociedad. Se planteó cuestiones como de dónde procede realmente la comida, qué sustancias químicas se encuentran en ella, por qué se han incrementado las alergias alimentarias y cuál es la relación entre la escasez de alimentos y la desigualdad en lo que respecta a la capacidad de los ingredientes frescos en origen.

Burritobot se parece a una máquina de fabricación de pasta: dos a modo de jeringas unidas a una extrusora inyectan los ingredientes contenidos en varios depósitos a una tortilla gracias a G-Code, que envía las coordenadas necesarias. Hasta ahora trabaja con ingredientes de tipo pastoso como salsas, cremas y guacamole.

 

 

Aplicación: Gastronomía