Impresión en 3D de comunidades de bacterias para fines médicos

Redacción
Viernes, 13 Diciembre 2013

Los científicos Jodi L. Connell, Eric T. Ritschdorff, Marvin Whiteley y Jason B.Shear, de la Universidad de Texas, han publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America’  un artículo en el que destacan las posibilidades de la impresión 3D para reproducir comunidades de bacterias microscópicas que son resistentes a los antibióticos, para así desentrañar los mecanismos que las hacen inmunes cada cierto tiempo a los profilácficos desarrollados por la ciencia.

Se cree que la forma en que están organizados los individuos dentro de las comunidades y los mismos atributos comunitarios afectan a la virulencia de las infecciones que provocan en el pulmón la fibrosis quística  y las que afectan a la cavidad bucal.

Aunque la mayoría de los estudios ‘in vitro’ examinan las características de grandes poblaciones bacterianas, los niveles de determinantes moleculares clave para la patogenicidad bacteriana pueden variar en escalas de millonésimas en los agregados celulares que desempeñan un papel clave en la transmisión de enfermedades.

Por eso, los cuatro científicos han recurrido a la impresión 3D para diseñar comunidades bacterianas y conocer el impacto de la geometría y de las relaciones tridimensionales en su comportamiento. Para ello introdujeron los microorganismos en gelatina a través de la reticulación de moléculas de polipéptido. Después de eliminar el exceso de reactivo, las bacterias atrapadas fueron localizadas dentro de las cavidades selladas formadas por la gelatina reticulada, un material altamente poroso que contribuye al rápido crecimiento de las poblaciones celulares de forma completamente cerrada y que transmite fácilmente numerosas especies biológicamente activas.

Tras aplicar la impresión tridimensional al diseño de comunidades de bacterias, observaron cómo una pequeña cantidad de la bacteria Staphylococus aureus ofrecía resistencia a un tipo de antibióticos denominados beta-lactámicos cuando se colocaban cerca de un cultivo impreso de Pseudomonas aeruginosa.

 

 

 

Aplicación: Medicina