Impresora 3D en Portugal que logra el color dorado

Redacción
Sábado, 28 Septiembre 2013

Filipe Silva, director del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad portuguesa do Minho, asegura que su equipo de investigadores ha desarrollado una impresora 3D que permite obtener de raíz piezas de color dorado, según una información de la agencia Lusa, de la que se hace eco DN Ciencia.

Sin la utilización de ningún tipo de pigmento, el proyecto se articula en torno a una impresora 3D que trabaja con polvo de oro puro y lo aplica en varias capas de nanopartículas. El patrón en el que son dispuestas  acaba por definir el color de la joya.

Esta tecnología permite la mezcla de varios materiales y puede aplicarse a prótesis médicas y dentales, fácilmente personalizables según el beneficiario. El profesor Filipe Silva ha declarado a la agencia Lusa: “Imagine que quiere producir  una prótesis dental que inicia con una base de titanio y después quiere evolucionar y ajustar el color del esmalte cerámico de acuerdo con el color del resto de los dientes: la impresora va a ir colocando los colores del esmalte, sucesivamente, que se pretendan para aquel diente, de aquel color, para aquella geometría, para aquella persona”.

Una de las innovaciones del proyecto reside en la escala nanométrica (millonésimas de milímetro) y que prescinde de materiales externos para modificar el color dorado en una red o matriz es que son dispuestas las nanopartículas, lo que les permite reflejar una luz en varios colores.

“Creo, sin embargo, que el oro es siempre de color amarillo y que gran parte del oro que se consume siempre será amarillo”, admitió Filipe Silva, el cual explicó que “la ventaja de este tipo de producto es que siempre tiene nicho de mercado “, por lo que procedió a crear una empresa” spin-off para difundir la innovación, ya patentada.

La compañía se presentó a los mercados en la edición de Portojóia, la feria internacional de joyería y los relojes que se celebró en Exponor, en Leca da Palmeira (Oporto), del 26 al 29 de septiembre de 2013.

Filipe Silva explicó la línea de la joyería hecha para mostrar la tecnología de impresión láser que funciona en tres dimensiones “, como si fueran productos de imagen que están diseñados para presentar conceptos”, pero cuya intención final es “vender la imagen de la empresa y que debe hacer previamente un chequeo  a los mercados portugués y español antes de invertir en otros mercados.

Para el director de este proyecto, la innovación puede tener éxito en los mercados internacionales en la medida en que se trata de “una impresora 3D absolutamente sin precedentes”, cuyo principal activo es incluso la posibilidad de “ir creando gradientes de color diferentes, también a partir de materiales cerámicos, que van desde el noble del oro al platino y la plata “, que permite una libertad para crear múltiples piezas de materiales simultáneamente. 

Silva saldrá al mercado con la marca Grad’Or, como resultado de un proyecto aprobado por la Fundación para la Ciencia y Tecnología, e incluye una inversión de medio millón de euros.

El desarrollo de esta tecnología se originó, sin embargo, “hace ocho años”, según Filipe Silva, y ahora acumula  “una inversión de cerca de dos millones de dólares, tanto en el desarrollo tecnológico como en recursos humanos”.