Primera bioimpresora 3D de órganos en Rusia

Redacción
Viernes, 27 Septiembre 2013

La Voz de Rusia, emisora internacional de la Federación Rusa y sucesora de Radio Moscú (antigua emisora internacional de la Unión Soviética), ha informado de que en Moscú se ha inaugurado la primera impresora biológica para la impresión 3D de órganos y tejidos en un laboratorio denominado 3D Bioprinting Solutions, cuyo director es el profesor Vladimir Mironov. Los especialistas rusos aseguran que ya han obtenido material biológico con tres tipos de células.

En la bioimpresora son empleados esferoides, conglomerados de células madre de los que se imprime, digamos, en una biogelatina el futuro órgano o tejido. Este  órgano proveniente de células propias del paciente será, biológicamente, del todo compatible con su organismo, a diferencia de los órganos de donantes, con los que se corre el riesgo de que sean rechazados. De ahí justamente que la tecnología de la bioimpresora tenga un gran futuro. Los trasplantes serán más fáciles, operativos y seguros para el paciente. Los órganos de donantes serán sustituidos por órganos cultivados de células madre del paciente, ya que estas se adaptan más fácilmente al organismo y no generan rechazo.

En un comienzo se diseña el modelo informático del futuro órgano con todas sus particularidades anatómicas y tisulares, incluido incluso el dibujo de los vasos, explica Vladimir Mironov. A continuación se segregan las células madre del tejido adiposo del paciente. La etapa siguiente consiste en la obtención de los esferoides celulares, la materia prima para los órganos.

La materia prima del laboratorio moscovita es una biogelatina especial, la cual impide a los esferoides que se adhieran antes de tiempo en el cartucho de la bioimpresora y de sus inyectores, a través de los que “gotean”, digamos, sobre el “papel biológico”, de conformidad con el modelo informático. Los esferoides celulares deben aglutinarse en una capa compacta cuando ya han sido aplicados sobre la base matriz. Así, una capa tras otra se va creando el objeto tridimensional.

El profesor Mironov explica que la fusión sobreviene a costa de las fuerzas de la tensión superficial, sin la participación de procesos biológicos algunos. La construcción tisular obtenida en la bioimpresora se introduce, a continuación, en un reactor biológico en el que operan estimuladores para una maduración acelerada del tejido.

El profesor Mironov agrega que el órgano es imprimido de inmediato con el dibujo vascular. Para ello, en el cartucho de la bioimpresora son cargados conglomerados de células que forman los vasos.

El laboratorio 3D Bioprinting Solutions trabajará junto con el Instituto de Genética General Vavilov, de Moscú. En los planes de los integrantes del proyecto sobresale la creación de un sistema robotizado que permita obtener esferoides a razón de diez mil gotas por segundo. A juicio de Vladímir Mironov, “esta productividad mínima es indispensable para una mayor envergadura de la tecnología de la bioimpresora”.

 

Aplicación: Medicina