La 3D como sustituto de la escayola en las fracturas óseas

Redacción
Jueves, 12 Septiembre 2013
Un joven neozelandés se ha propuesto reemplazar las escayolas de uso médico. ¿Cómo? Con un sustituto que se imprime en tres dimensiones, se adapta perfectamente a la zona afectada, es más ligero, más higiénico y además, permite a su usuario rascarse la piel cuando le pica.
 
Jake Evill ha denominado Cortex a sus nuevas ‘escayolas’, que de momento todavía son un prototipo. «Tras siglos de férulas e incómodas escayolas que han sido el incordio hediondo y picajoso de millones de niños y adultos alrededor del mundo, traemos el soporte para fracturas al siglo XXI», asegura en la página web del proyecto. «El exoesqueleto Cortex provee de un sistema de soporte localizado en la zona dañada y de alta tecnificación que además está completamente ventilado, es más ligero, se puede mojar, es higiénico, reciclable y elegante».
 
Sus exoesqueletos impresos en 3D usan una estructura en forma de panal de abeja, habituales en la construcción de objetos que necesitan aportar rigidez y ligereza. Según el autor, su tecnología crearía cada una de estas ‘escayolas’ según la anatomía de la persona, y tomando en consideración qué hueso está roto, y por tanto en qué zonas hace falta más soporte.
 
 
Una de las ventajas de las escayolas convencionales es que son muy fáciles de poner. Se forman con unas tiras que al humedecerse se pegan entre sí, y al secarse de nuevo se endurecen. Siempre están, por tanto, bien adaptadas a la zona que se pretende mantener inmóvil. La alternativa desarrollada por Evill tiene una parte abierta que permite colocar la extremidad en la posición adecuada, y posteriormente se cierra con unos enganches que la fijan.
 
Además de las ventajas higiénicas, Evill apunta que sus exoesqueletos, que se construyen mediante la extrusión de nylon, son mucho más ligeros, y además permiten usar camisas de manga larga sin problemas. El único inconveniente, reconoce, está en los costes iniciales de establecer todo el sistema que integre las radiografías, el escaneado tridimensional de la zona afectada, y la impresora 3D.