Oreja biónica mejor que la humana

Redacción
Miércoles, 04 Septiembre 2013

Un equipo de científicos de la Universidad de Princeton han diseñado una oreja biónica que amplifica el sonido  mucho mejor que cualquier oreja humana. Y la han creado mediante impresión 3D. A pesar de que ya hemos oído que en el futuro podremos crear órganos humanos con impresoras 3D, lo realmente destacable de este proyecto es que esta oreja biónica integra componentes electrónicos. Los científicos alimentan la impresora con células bovinas mezcladas en un gel líquido, seguidas por diminutas partículas de plata.

La impresora está programada para usar el material y darle forma a un "oído biónico" y tomar las partículas de plata para crear una antena en espiral. Al igual que cualquier antena, ésta puede captar señales de radio que el oído interpretará como sonidos.

El oído 3D no está diseñado para reemplazar a un oído humano, pero la investigación está destinada a explorar un nuevo método que combina la electrónica con material biológico.

"Lo que realmente hicimos aquí fue una prueba de concepto de las capacidades de la impresión 3D", dijo Michael McAlpine, el profesor que dirigió el proyecto. "La mayoría de la gente utiliza la impresión 3D crear objetos pasivos: cosas como figurillas y joyas".

Después de imprimirlo, el oído 3D es suave y translúcido. Se cultiva durante 10 semanas, durante las cuales las células se multiplican, creando un color carne y formando tejido endurecido alrededor de la antena.

McAlpine y su equipo demostraron la capacidad de la antena para captar señales de radio conectando electrodos a la parte posterior de las orejas en el proceso de impresión. Cuando se emite una grabación de "Para Elisa" de Beethoven a un par de orejas totalmente cultivadas, los electrodos transmiten la señal a lo largo de los cables a un conjunto de altavoces, y la música fluye clara y sin interferencias.

Aunque la nueva investigación es sólo una iteración en el campo de la cibernética, un área que busca combinar la biología con la tecnología, McAlpine dijo que la investigación podría conducir a reemplazos sintéticos para funciones humanas reales, y a una especie de sexto sentido electrónico.

El resultado es un órgano completamente funcional que puede oír radiofrecuencias un millón de veces más altas que el oído humano. Mientras nuestro oído detecta señales acústicas y luego las convierte en señales eléctricas que son enviadas a nuestro cerebro, la oreja biónica detecta directamente las señales eléctricas a través de la antena incorporada.

El objetivo del experimento no es otro que confirmar si es posible “criar” un órgano en condiciones de laboratorio, manteniendo las conexiones eléctricas incorporadas a medida que crece. De hecho, no se ha puesto en marcha este proyecto para crear una oreja que pueda suplantar la capacidad de audición de las personas sordas, sino más bien comprobar si es posible dotar a una persona normal de superpoderes. Sí, como suena.