Día D de la impresión 3D

Redacción
Martes, 10 Septiembre 2013

Cualquier persona interesada podía imprimir en tres dimensiones los objetos que hubiera diseñado previamente. Es la singular invitación que lanzó en junio de 2013 Laboral Centro de Arte y Creación Industrial de Gijón, el cual organizó un «Día D de la impresión 3D». El objetivo era extender entre la comunidad el conocimiento de su «FabLAB Asturias», un espacio de investigación , formación y producción con avanzada maquinaria de fabricación digital, en el que se pueden crear prototipos reales y virtuales.

 

 

El único requisito que ha pedido Laboral para hacer uso de esas instalaciones, con horario entre las diez de la mañana y las siete y media de la tarde, era la inscripción del interesado en [email protected]. Esta incripción previa era necesaria para que los técnicos pudieran preparar los diseños, verificar los modelos y calcular los tiempos y dimensiones de impresión, con límites para el tamaño de las piezas a imprimir.

«En un futuro estarás en la cocina y si necesitas una cuchara, podrás imprimirla», bromeaban algunos de los asistentes ante una de las impresoras 3D en pleno trabajo. «En menos de veinte minutos puedes tener una pinza», anunciaban otros. Esta tecnología sirve tanto para la creación de prototipos para la industria como para especialidades tan dispares como la joyería. Con la impresora, que inyecta un material plástico con en el que se van moldeando las piezas, se puede crear casi cualquier objeto. El responsable del FabLab (Laboratorio de Fabricación Digital) de la Laboral, David Pello, explicaba a quienes  pasaron por estas instalaciones con motivo del «Día D de la impresión 3D» en una jornada en la que se invitaba al público a hacer realidad sus propios diseños tridimensionales, el funcionamiento del equipo. «Se puede usar cualquier tipo de material, tú decides el sólido que le pones», indicó ante las dudas de algunos de los asistentes. 
 
 
El proceso de impresión se transmitió en tiempo real a través de Internet para que aquellos que no podían estar presentes siguieran en directo la materialización de los diseños. El FabLab de Gijón ofrece asesoría, herramientas de producción individual o colectiva, cursos y talleres en este mismo ámbito. La fabricación digital se considera que podría suponer una revolución imparable y de múltiples consecuencias frente a la producción industrial tradicional. De hecho, estas máquinas son ya muy asequibles a nivel doméstico si se accede a modelos básicos. Incluso más baratos que un ordenador Mac. Por 1.800 euros hoy es posible imprimir en 3D desde casa. Y hay máquinas de 1.000 euros y de 500, si se opta por la cultura de «do it yourself» (hazlo tú mismo). «Estamos en un momento de cambios muy rápidos», señalan los profesionales. Otros movimientos como el Open Source, Creative Commons, los Maker Spaces o los Hacker Spaces demuestran que «claramente está pasando algo», advierten.