Doctor, imprímame esta nariz y este pómulo por favor

Publicado el: Sábado, 15 Marzo 2014
Sección: Impresoras 3D

- Doctor, imprímame esta nariz y este pómulo por favor

- Muy buena elección, y ¿no le interesaría esta oreja que tenemos en oferta?

- Sí que tiene muy buena pinta... ¡me la quedo!

Parece que no vayamos a tardar mucho en oir esta conversación en las clínicas de cirugía estética. Aún no vuelan los coches, pero algunas cosas que veíamos en aquellas películas futuristas de los ochenta y noventa tiene visos de hacerse realidad.

Tras las últimas noticias del uso de la impresión 3D para realizar reconstrucciones de rostros a pacientes que han sufrido algún tipo de accidente o enfermedad que le ha dejado graves secuelas y que tanta expectación están causando, no puedo más que pensar en que, como todo, al final acabemos frivolizando y usando la tecnología para usos menos necesarios.

Si gracias a la impresión 3D se ha conseguido reconstruir el rostro a una víctima de un accidente, la tecnología no tardará en llegar a las clínicas de estética, donde hay clientes que pagarán lo que haga falta para tener un rostro de 20 años a los 60.

Como en todas las disciplinas tecnológicas y científicas, lo que siempre vemos como un gran avance para la sociedad, no tarda en tener diversidad de usos que suelen responder más a las órdenes de la oferta y la demanda. Si alguien cree que usar energía nuclear para hacer una bomba en vez de para generar energía eléctrica, tiene sentido 'social', le invito a que me lo explique, aunque me temo que sólo algún fanático de la 'seguridad nacional' podrá dar algún argumento que no creo que sea muy convincente.

Con la impresión 3D, lamentablemente, ocurrirá lo mismo. Qué sentido tiene imprimir armas, si podemos imprimir exoesqueletos y prótesis que le mejoren la vida a un amputado de guerra, por ejemplo. Pues no tiene otro sentido que atender a la economía, el despilfarro y la vanidad del ser humano.

Volviendo al tema de la posibilidad que nos brinda el tándem medicina - impresión 3D para poder ayudar a víctimas de accidente o enfermedad a que puedan recuperar una vida más o menos apacible, todo apunta a que ocurrirá lo mismo.

Voy a marcar en el calendario esta fecha y contaré a ver cuánto tardamos en tener la primera clínica, seguramente en Hollywood o en alguna gran urbe llena de grandes fortunas por doquier, donde ofrezcan imprimirte una cara que se amolda perfectamente a tu cuerpo, pero que no será la cara que tienes, sino la que te gustaría tener.